lunes, 31 de agosto de 2015

El polvo de las viviendas contiene miles de especies de microbios

La geografía, las mascotas y el sexo de los compañeros de vivienda planteaban diferencias en los tipos de bacterias y hongos encontrados


Compartimos vivienda sin saberlo: un estudio reciente encuentra que el polvo común de las viviendas contiene miles de especies de bacterias y hongos.

Los investigadores analizaron el polvo de unas 1,200 viviendas en EE. UU. continental, y hallaron que el polvo de cada una contenía en promedio más de 5,000 especies de bacterias y unas 2,000 especies de hongos.

"Cada día, nos rodea una inmensa variedad de organismos en nuestras casas, la mayoría de los cuales no podemos ver", comentó en un comunicado de prensa de la Universidad de Colorado el coautor del estudio, Noah Fierer, profesor asociado del departamento de ecología y biología evolutiva de la universidad, en Boulder.

"Vivimos en un zoológico de microbios, y este estudio fue un intento de catalogar esa diversidad", añadió.

"La geografía es el mejor factor de predicción de los hongos en su vivienda", dijo Fierer. "El motivo es que la mayoría de hongos llegan del exterior a través de la tierra y las hojas".

Por ejemplo, una vivienda en la parte alta del oeste medio tiene hongos distintos que una en el sureste.

Al analizar las muestras de polvo, los investigadores pudieron predecir qué viviendas tenían mascotas como gatos y perros, e incluso la proporción de sexos de las personas que las habitaban. Por ejemplo, las viviendas donde solo vivían habitantes de sexo masculino tenían una población bacteriana distinta que aquellas con habitantes de ambos sexos.

El estudio aparece en la edición del 26 de agosto de la revista Proceedings of the Royal Society B.

"Uno de los mensajes clave es que si desea cambiar lo que respira en casa, tendría que mudarse muy lejos o cambiar la gente y las mascotas con quienes vive", señaló en el comunicado de prensa el autor líder, Albert Barbaran, investigador graduado del departamento de ecología y biología evolutiva de la Universidad de Colorado, en Boulder.

Los hallazgos del estudio podrían resultar útiles para los estudios sobre las alergias y forenses, según los investigadores.


Los hallazgos sobre el efecto de la marihuana en el cerebro en desarrollo son contradictorios

Uno de dos nuevos estudios sugiere que el uso de marihuana en la adolescencia podría ser más nocivo para los chicos


El efecto potencial de la marihuana sobre la estructura cerebral sigue siendo tema de un intenso escrutinio científico, pero los dos estudios más recientes sobre el tema han arrojado resultados contradictorios.

Los investigadores de un estudio han concluido que es probable que el uso de la marihuana no afecte directamente el tamaño de la amígdala, una parte del cerebro vinculada con la emoción, la conducta emocional y la motivación.

"Encontramos que aunque los usuarios de cannabis tienen unas amígdalas con un volumen más bajo que los no usuarios, esa diferencia parece vincularse con otros factores de predisposición", señaló la autora principal del estudio, Arpana Agrawal, profesora asociada de psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, en St. Louis.

Pero los investigadores del otro estudio encontraron que el uso de marihuana en los adolescentes podría aumentar el riesgo de los niños de contraer esquizofrenia si portan un riesgo genético alto para la enfermedad mental.

"Si hay antecedentes familiares de trastornos psicóticos graves, de verdad animaría a los niños a evitar el cannabis del todo", planteó el autor principal, el Dr. Tomas Paus, científico principal del Instituto de Investigación Rotman, en Toronto. "Si sabe que esos trastornos se dan en su familia, debería tener muchísimo cuidado".

Ambos estudios aparecen en la edición del 26 de agosto de la revista JAMA Psychiatry.

En el estudio de Agrawal, los investigadores realizaron escáneres cerebrales a más de 480 gemelos o hermanos en la adultez temprana, de los cuales 262 reportaron que habían usado marihuana al menos una vez.

Se encontró que los usuarios de marihuana tenían unas amígdalas más pequeñas que los no usuarios, un resultado que encajó con hallazgos anteriores, dijo Agrawal.

Pero los investigadores encontraron que los volúmenes cerebrales no difirieron de forma significativa entre los gemelos o los hermanos, aunque uno hubiera usado marihuana y el otro no, apuntó. Ambos hermanos mostraban unas amígdalas más pequeñas, independientemente del uso de marihuana.

Según esto, unos factores genéticos comunes podrían influir sobre el tamaño de la amígdala y la propensión a experimentar con marihuana, planteó Agrawal.

Quizá algunos factores ambientales también tengan algo que ver, añadió. Por ejemplo, la exposición a la adversidad en la niñez puede afectar al tamaño de la amígdala, y también puede hacer que una persona sea más propensa a probar las drogas.

En el otro estudio, los investigadores usaron escáneres cerebrales y datos de otros tres estudios a gran escala, amasando un conjunto de casi 1,600 participantes de 12 a 21 años de edad.

Encontraron que los hombres que reportaban haber usado marihuana a principios de la adolescencia tenían una corteza cerebral más delgada que los que no, pero solo si tenían una alta predisposición genética a la esquizofrenia, dijo Paus.

Los resultados indican que la marihuana podría tener algún efecto sobre el cerebro en desarrollo de los chicos adolescentes en riesgo, concluye el estudio. Pero no se observó un efecto similar en los hombres en bajo riesgo, ni en las mujeres.

"El cerebro masculino se reestructura mucho entre los 12 y los 18 años", dijo Paus, anotando que la esquizofrenia comienza unos cinco años antes en los hombres que en las mujeres, y que el uso temprano de marihuana podría tener alguna influencia.

En la corteza cerebral hay muchos receptores que se vinculan con el THC, el ingrediente de la marihuana que provoca la intoxicación, apuntó. Además, la hormona masculina testosterona influye en los cambios en la corteza, y podría interactuar de alguna forma con las sustancias de la marihuana.

"Parece que hay algo en los hombres que básicamente los hace más susceptibles a la marihuana", dijo Paus.

Según un editorial que acompaña al estudio, del Dr. David Goldman, jefe del Laboratorio de Neurogenética del Instituto Nacional sobre el Abuso del Alcohol y el Alcoholismo de EE. UU., esos hallazgos muestran que la marihuana no es una droga inocua.

"La magnitud de los efectos del cannabis podría ser mayor en las personas que, debido a su conformación genética o a las exposiciones tempranas en la vida, tienen el mayor riesgo de sufrir cambios estructurales en el cerebro, psicosis o adicción", escribió Goldman. "Es más seguro no exponer a esas personas a drogas psicoactivas".

Pero Paul Armentano, subdirector de NORML, un grupo que promueve la legalización de la marihuana, dijo que el estudio indica que la droga no es más peligrosa que otras sustancias legales.

"Una vez más, estos trabajos afirman que el uso de cannabis, en el peor de los casos, plantea muchos menos riesgos para el cerebro en desarrollo que el alcohol, y que su rol potencial en el inicio o la exacerbación de enfermedades psiquiátricas sigue siendo marginal", señaló Armentano.

Anotó que aunque las tasas de uso de marihuana han fluctuado durante varias décadas, las tasas de enfermedades psiquiátricas como la esquizofrenia han permanecido estáticas, lo que ofrece poca base para las afirmaciones de que la marihuana desencadena esos trastornos.

"Sin embargo, el cannabis (como el alcohol) se debe regular de forma adecuada y limitar su uso a los adultos, no porque su consumo sea inocuo sino porque se trata de una sustancia que altera el estado de ánimo que posee potencial de riesgo, sobre todo para los adolescentes", añadió Armentano.

Fuente: www.nlm.nih.gov

Unos grupos médicos respaldan la exposición temprana a los productos de cacahuate para los bebés en alto riesgo

Se publica una directriz interina en respuesta a un estudio que encontró que la exposición reducía las probabilidades de alergia en un 80 por ciento


Los bebés en alto riesgo de alergias al cacahuate deben recibir alimentos que contengan cacahuates antes de la edad de un año, según una nueva declaración de consenso de diez grupos de médicos.

La directriz interina, que contradice a la opinión convencional, fue emitida por la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics) y otros grupos de expertos en respuesta a un estudio publicado en febrero, que encontró que la exposición temprana a productos de cacahuate reducía el riesgo de contraer una alergia al cacahuate en un 80 por ciento. La declaración aparecerá en la edición de septiembre de la revista Pediatrics.

Cuando el estudio se publicó en la New England Journal of Medicine, el investigador principal, el Dr. Gideon Lack, del departamento de alergias pediátricas del Colegio del Rey en Londres, Inglaterra, anotó que introducir productos de cacahuate temprano era seguro y se toleraba bien. Los bebés no recibieron cacahuates enteros, debido al riesgo de atragantarse.

"Comer [productos de] cacahuate en el primer año de vida protege de contraer una alergia al cacahuate en un grupo de niños de alto riesgo", dijo Lack en ese entonces. "Es exactamente lo opuesto de lo que se recomendaba".

Los productos de cacahuate usados en el estudio incluían mantequilla de cacahuate suave, sopa de cacahuate y cacahuates molidos añadidos a otros alimentos.

La Dra. Rebecca Gruchalla, coautora de un editorial que acompañó al estudio en la New England Journal of Medicine, dijo que "esta investigación muestra con claridad que la introducción temprana de [productos de] cacahuate conduce a una reducción en la alergia al cacahuate".

Para Gruchalla, que trabaja en los departamentos de medicina interna y pediatría del Centro Médico Southwestern de la Universidad de Texas, en Dallas, advirtió que la administración de productos de cacahuate a los bebés en alto riesgo se debe realizar en consulta con un pediatra y un especialista en alergias.

La alergia al cacahuate y otras alergias han estado en aumento en todo el mundo, comentó. El motivo no está claro. "Es la pregunta del millón. ¿Se trata de cambios en el estilo de vida? ¿De cambios en la comida? ¿En la genética? No lo sabemos", añadió.

En el estudio, el equipo de Lack seleccionó a 640 bebés de 4 a 11 meses de edad que tenían un riesgo alto de contraer una alergia al cacahuate.

Los bebés se eligieron al azar para comer al menos 6 gramos de cacahuates en la comida servida tres o más veces por semana, o a evitar los productos de cacahuate hasta que tuvieran cinco años.

Lack dijo que incluso algunos niños que no podían tolerar los cacahuates desarrollaron algo de inmunidad. En general, a los cinco años, la prevalencia de la alergia al cacahuate entre todos los niños que comieron productos de cacahuate fue de poco más del tres por ciento, frente a ligeramente más del 17 por ciento entre los que evitaron las comidas y refrigerios que contenían cacahuates, encontraron los investigadores.

"Es una reducción de más del 80 por ciento en la prevalencia de la alergia al cacahuate", señaló Lack.

Lack recomendó que los bebés en riesgo de alergia al cacahuate se sometan a una prueba cutánea a los cuatro meses de edad. Si la prueba sale bien, deben recibir productos de cacahuate con regularidad hasta los cinco años de edad.

Si la prueba cutánea muestra una reacción al cacahuate, deben someterse a un desafío al cacahuate bajo la supervisión de un médico. Si lo toleran, deben seguir comiendo productos de cacahuate. Si no lo toleran, necesitarán tratamiento para gestionar la alergia, comentó Lack.


La conciencia de sufrir problemas de memoria se desvanece unos pocos años antes de tener demencia

El hallazgo se basa en casi 2,100 personas mayores que fueron evaluadas anualmente durante más de 10 años


Las personas mayores destinadas a contraer demencia podrían empezar a perder la conciencia de sus problemas de memoria dos o tres años antes de que la enfermedad aparezca del todo, según un estudio reciente.

Se sospechaba que era así, pero no se había mostrado con claridad antes, dijo el investigador principal, Robert Wilson, neuropsicólogo principal del Centro Rush de la Enfermedad de Alzheimer, en Chicago.

"Como investigadores, estamos muy interesados en cómo es la experiencia de la demencia para el individuo", dijo Wilson. "Es importante comprender la progresión natural".

Los hallazgos también ofrecen una información útil para la persona promedio, según Wilson.

"Si usted es lo suficientemente consciente como para preocuparse por su memoria, probablemente no tenga demencia", señaló. Ni está claro que la llegue a tener alguna vez, dado que tener problemas de memoria no significa que una persona esté condenada a contraer Alzheimer u otras formas de demencia.

Los hallazgos, publicados en la edición del 26 de agosto en la revista Neurology, se basan en casi 2,100 personas mayores que fueron evaluadas anualmente durante más de una década. Realizaron pruebas estándar de memoria y de las habilidades de pensamiento, y dieron su opinión sobre su agudeza mental, mientras respondían a preguntas tales como: "¿Con qué frecuencia tiene problemas recordando las cosas?".

En general, a 239 personas se les diagnosticó demencia durante el periodo de estudio. El equipo de Wilson halló que la conciencia de sus propios problemas de memoria empezó a decaer entre 2 y 3 años antes del inicio de la demencia, en promedio.

Definir el inicio de la demencia no es algo perfectamente claro, según Wilson. Pero, dijo, se basa en algo más que solamente la pérdida de memoria: las personas con demencia también tienen normalmente problemas con el lenguaje, la concentración y la planificación, y quizá a menudo se sientan confusos sobre qué día o qué mes es, o con respecto a dónde están.

Los nuevos hallazgos dan respaldo a lo que los médicos y los investigadores han creído que era cierto, dijo David Morgan, director del Programa Signature de Neurociencia de la Facultad de Medicina de la Universidad del Sur de Florida, en Tampa.

"Es algo de lo que hemos sido conscientes", dijo Morgan, que también es vocero de la Federación Americana de Investigación sobre el Envejecimiento (American Federation for Aging Research). "Hay un dicho en este campo que dice que si alguien sabe que tiene problemas de memoria, entonces no tiene demencia".

Pero este estudio, dijo, ofrece un "análisis riguroso" de la cuestión.

Los hallazgos tienen algunas implicaciones claras, según Morgan. "Si usted no piensa que tiene un problema, es poco probable que busque ayuda", dijo. "Por lo que es importante que los familiares estén atentos a las señales de demencia".

Wilson se mostró de acuerdo. Si mamá a veces pierde las llaves, no hay necesidad de ir corriendo al médico, dijo. Pero si muestra un patrón de lapsus de memoria (y no parece consciente de ello), eso podría ser una señal de alerta, dijo.

Morgan indicó que según la reciente ley de la atención sanitaria, Medicare debe cubrir ahora las pruebas de evaluación del deterioro cognitivo.

"Pero en la práctica", dijo, "eso podría reducirse a que el médico pregunte: '¿Qué tal está su memoria?'. Obviamente, esto no es lo adecuado".

No hay cura para la demencia, pero detectarla en las etapas tempranas sigue siendo importante, dijo Morgan. Hay algunos medicamentos que pueden reducir o estabilizar los síntomas, y las personas con un deterioro más leve quizá puedan inscribirse en un ensayo clínico que esté evaluando nuevos tratamientos, indicó.



La detección temprana también permite a las personas planificar el futuro mientras sigan teniendo todavía la capacidad de tomar decisiones, dijo Morgan.


domingo, 30 de agosto de 2015

Las vacunas contra la gripe ofrecen unos seis meses de protección, encuentra un estudio

El inicio del otoño parece ser el mejor momento para vacunarse, señalan los investigadores



Las vacunas contra la gripe ofrecen una protección moderada durante la mayor parte de la temporada de gripe, muestra un estudio reciente.

La investigación incluyó a más de 1,700 estadounidenses de todas las edades. Todos los participantes recibieron vacunas contra la gripe. Los investigadores les dieron un seguimiento durante cuatro temporadas de gripe, desde 2010-2011 hasta 2013-2014.

Las vacunas anuales contra la gripe ofrecieron hasta seis meses de protección, halló el estudio.

"Los estudios anteriores encontraron que la protección contra contraer influenza se reduce con el tiempo tras la vacuna contra la influenza, debido a niveles decrecientes de anticuerpos", dijo la Dra. Jennifer Radin, del Centro Naval de Investigación sobre la Salud de EE. UU., en un comunicado de prensa de la Sociedad Americana de Microbiología (American Society for Microbiology).

"Pero durante este estudio encontramos que los que recibieron la vacuna tuvieron una protección moderada y sostenida durante hasta seis meses tras la inmunización, que es la duración de la mayoría de temporadas de influenza. Esto significa que la vacunación contra la gripe redujo el riesgo de una visita al médico en aproximadamente de un 50 a un 70 por ciento", explicó.

Los hallazgos sugieren que administrar las vacunas contra la gripe a principios de otoño, antes del inicio de la temporada de influenza, podría prevenir la mayor cantidad de casos de la enfermedad.

Radin y sus colaboradores también encontraron un descenso marcado en la protección tras seis meses, lo que muestra el valor de vacunarse contra la gripe todos los años.

El estudio fue presentado el lunes en la Conferencia internacional sobre enfermedades infecciosas emergentes, en Atlanta. Los estudios presentados en reuniones generalmente se consideran preliminares hasta que se publican en una revista revisada por profesionales.

Los adolescentes no son los únicos que usan los teléfonos celulares mientras conducen

Muchos adultos llaman y envían y leen mensajes de texto cuando conducen, según una encuesta



Los adolescentes no son los únicos que tienen propensión a enviar y leer mensajes de texto y a hablar por teléfono mientras conducen: Una nueva encuesta descubre que la gran mayoría de los adultos usan sus teléfonos celulares mientras conducen.

La encuesta sobre las distracciones al conducir, realizada a más de 700 residentes de San Diego, sugiere que las advertencias sobre salud pública con respecto a esa práctica peligrosa han de llegar a una audiencia más amplia.

"Este estudio fue importante porque enfatizó que esta conducta no es exclusiva solamente de los adolescentes y los adultos jóvenes", dijo la autora del estudio, Jessa Engelberg, candidata doctoral en el programa de salud pública de la Universidad de California, en San Diego. "Los adultos de mediana edad admitieron que usan sus teléfonos celulares mientras conducen, lo que incluye las manipulaciones manuales, [como por ejemplo] usar el teléfono celular para enviar o leer mensajes de texto, leer el correo electrónico o usar otras aplicaciones mientras se conduce, y hablar con un teléfono en la mano, lo que es ilegal en California".

Engelberg y sus colegas informan sobre sus hallazgos en la edición de septiembre de la revistaJournal of Transport & Health.

Los teléfonos celulares son una de las varias distracciones que pueden hacer que los conductores desvíen la mirada de la carretera, quiten las manos del volante y dejen de prestar atención a lo que hacen, dijeron los investigadores.

Más de uno de cada cuatro accidentes de coche son causados por el uso del teléfono celular, según el Consejo Nacional de Seguridad de EE. UU. Y los investigadores añadieron que el riesgo de accidentes es 8 veces mayor si un conductor está enviando o leyendo mensajes de texto, y 4 veces mayor si el conductor está hablando con un teléfono celular en modo manos libres.

Las últimas estadísticas de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Autopistas (NHSTA) de EE. UU. muestran que más de 3,300 estadounidenses perdieron la vida y unos 421,000 resultaron lesionados en 2012 debido a las distracciones al conducir.

Con los smartphones ahora en las manos del 90 por ciento de los adultos estadounidenses, la NHSTA atribuye al menos al 12 por ciento de todas las víctimas de accidentes de tráfico a las llamadas y al envío y la lectura de los mensajes de texto.

Y aunque es legal realizar llamadas con el modo manos libres en la mayoría de los estados, no es la actividad benigna que se cree, añadieron los investigadores. Las investigaciones anteriores han indicado que cualquier tipo de conversación telefónica mientras se conduce reduce el tiempo de reacción tanto como superar el límite legal de consumo de alcohol.

Aunque exploraba otros hábitos distractores como comer, arreglarse el maquillaje o el pelo, o buscar objetos perdidos, la encuesta actual se centró principalmente en el uso de teléfonos celulares.

Los encuestados tenían entre 30 y 64 años de edad. Tres cuartas partes eran mujeres, y casi el 70 por ciento eran blancos. Todos conducían al menos una vez a la semana, y todos tenían un teléfono celular, que la mayoría de las veces era un smartphone. Aproximadamente 4 de cada 10 dijeron que en su casa vivían niños.

Los resultados preocupantes de la encuesta fueron los siguientes: El 56 por ciento dijeron que realizaron llamadas con teléfonos en la mano mientras conducían, y el 75 por ciento dijeron que habían realizado llamadas con el modo manos libres. Menos del 30 por ciento sabían que hacer llamadas con el modo manos libres era tan riesgoso como beber, y casi el 90 por ciento expresaron su confianza en que seguían siendo conductores "capaces" o "muy capaces" mientras realizaban dichas llamadas.

3 de cada 10 dijeron que habían enviado mensajes mientras conducían por la autopista, mientras que el 70 por ciento dijeron que nunca lo habían hecho o que solamente lo harían en caso de emergencia. Dos terceras partes dijeron que habían enviado o leído mensajes de texto cuando estaban parados en un semáforo en rojo.

Más de una tercera parte dijeron que sus hábitos de llamada eran motivados por la necesidad de estar disponible para el trabajo. En general, la conducta con el teléfono celular no pareció estar influida por si los conductores eran padres o no o si había niños como pasajeros en el coche o no.

¿Qué puede hacerse?

"Un hallazgo muy promisorio fue que la mayoría de los encuestados [dijeron que] estarían dispuestos a usar una aplicación que les permitiera que se respondiera automáticamente con un mensaje personalizado a la persona que lo hubiera enviado originalmente, informándole de que estaba conduciendo y que contactaría con dicha persona cuando llegara a su destino", dijo Engelberg. "Es un camino promisorio para explorar".

Jonathan Adkins, subdirector ejecutivo de la Asociación de Seguridad Vial del Gobernador (Governors Highway Safety Association), describió el nuevo hallazgo como "un escenario con una buena y una mala noticia".

"La mala noticia es", dijo, "que el problema con las distracciones al volante va más allá que solamente entre los adolescentes y los jóvenes adultos. Como cultura, todos los grupos de edad han llegado a estar condicionados a estar en permanente contacto con la familia, los amigos y los compañeros de trabajo, y desgraciadamente eso incluye el momento en que están conduciendo".

"La buena noticia", añadió Adkins, "es que estos conductores de mediana edad todavía pueden aprender. Unas leyes potentes y el refuerzo de dichas leyes ayudará a disuadirles de realizar esa conducta".

Adkins sugirió incluso que se inscriba a los conductores adolescentes para "presionar a sus padres para que cuelguen y conduzcan. Se reduce realmente a un cambio de cultura, que requiere un enfoque multifacético y lleva tiempo".


Muchos niños tiran las frutas y las verduras a la basura desde la introducción de nuevas normas sobre el almuerzo escolar en EE. UU.

Aunque muchos ponen los productos en sus bandejas, tiran más o menos un tercio más


Más frutas y verduras acabaron en la basura después de que el gobierno de EE. UU. introdujera una norma que obliga a que las frutas y las verduras se incluyan en el almuerzo escolar, encuentra un estudio reciente.

Además, la cantidad de frutas y verduras que los niños comen en realidad se redujo tras la introducción de la ley.

En menos de un mes, el Congreso votará sobre la reautorización del controversial programa del Departamento de Agricultura de EE. UU. (USDA) que obliga a que los almuerzos escolares sean más saludables.

Para el estudio, los investigadores revisaron casi 1,500 fotografías digitales de las bandejas de almuerzo estudiantil, tomadas durante varias visitas a dos escuelas primarias en el noreste antes y después de la implementación del programa del USDA.

Entre el 40 y el 60 por ciento de los estudiantes de las escuelas calificaban para almuerzos gratuitos o de costo reducido.

Tras la entrada en vigencia del programa en 2012, los estudiantes ponían más frutas y verduras en sus bandejas de almuerzo, como se requería. Pero comían menos frutas y verduras, y la cantidad de esos alimentos tirada a la basura aumentó en un 35 por ciento, encontró el estudio.

El estudio aparece en la edición en línea del 25 de agosto de la revista Public Health Reports.

"La pregunta básica que deseábamos explorar era si obligar a un niño a elegir una fruta o una verdura en realidad se corresponde con el consumo", apuntó en un comunicado de prensa de la Universidad de Vermont la autora del estudio, Sarah Amin, investigadora en nutrición y ciencias de los alimentos de la universidad.

"La respuesta fue claramente que no", dijo. "Fue doloroso ver a tantos estudiantes tirar frutas, como por ejemplo manzanas, a la basura justo tras salir de la cola para el almuerzo".

Pero Amir cree que el consumo de frutas y verduras de los estudiantes aumentará una vez las escuelas se adapten del todo a las directrices sobre una alimentación sana, sobre todo entre los que entraron al kindergarten cuando las directrices entraron en vigencia en 2012 y están acostumbrados a ellas.

"Un mensaje importante es que las directrices se deben complementar con otras estrategias para aumentar el consumo de frutas y verduras. No debemos abandonar las esperanzas todavía", señaló Amin.

Por ejemplo, los investigadores sugirieron servir las frutas y las verduras con salsas, o mezclar los alimentos saludables con otros alimentos, o servir frutas cortadas en lugar de frutas enteras.