Mostrando entradas con la etiqueta mujeres embarazadas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mujeres embarazadas. Mostrar todas las entradas

miércoles, 1 de junio de 2016

Hay una carencia de información sobre la fertilidad de las mujeres jóvenes que superan un cáncer

Dos terceras partes dijeron que les gustaría recibir más consejos para preservar la capacidad de tener hijos


Muchas supervivientes jóvenes de cáncer afirman que no reciben la suficiente información sobre cómo preservar la fertilidad, según un estudio reciente.

Estas mujeres están en riesgo de una menopausia temprana debido a su tratamiento del cáncer. Si desean tener hijos pero todavía no están preparadas para empezar una familia, podrían congelar sus óvulos o embriones después del tratamiento, explicaron los investigadores.

"La posible pérdida de la fertilidad se ha descrito en la literatura como siendo casi tan dolorosa, si no más, que el propio diagnóstico de cáncer", dijo la líder del estudio, Catherine Benedict, de Northwell Health en Long Island, Nueva York.

En este estudio, los investigadores analizaron los resultados de una encuesta anónima realizada en línea a 179 mujeres, con un promedio de edad de 30 años, que habían finalizado el tratamiento contra el cáncer un promedio de 5 años antes. Su estatus de su fertilidad era incierto: o bien querían tener hijos en el futuro o bien no lo habían decidido. Ninguna había realizado ni intentado un proceso de conservación de la fertilidad antes ni después del tratamiento del cáncer.

Hasta el 62 por ciento de las mujeres dijeron que no habían recibido la suficiente información sobre las opciones de fertilidad que tenían, y dos tercios estaban preocupadas sobre su capacidad de tener hijos. Estas dos preocupaciones hicieron que a las mujeres les resultara más difícil pensar en si iban a realizar un proceso de conservación de la fertilidad en el futuro, según el estudio.

Dos terceras partes de las mujeres dijeron que deseaban recibir más consejos sobre la conservación de la fertilidad y un tercio deseaban un mayor respaldo para tomar la decisión, según el estudio publicado en línea el 23 de mayo en la revista Cancer.

Los hallazgos enfatizan la necesidad de mejorar los recursos para ayudar a las mujeres adultas jóvenes que hayan sobrevivido a un cáncer a tomar decisiones informadas sobre su fertilidad futura, dijeron los investigadores.

"El hecho de no lograr proporcionar esta información y no abordar las preocupaciones con respecto a las decisiones relacionadas con la fertilidad podría tener consecuencias duraderas para las mujeres jóvenes que esperan dejar atrás su experiencia con el cáncer y lograr objetivos vitales importantes, como tener hijos", dijo Benedict en un comunicado de prensa de la revista.

martes, 31 de mayo de 2016

un analgésico y antiepiléptico, podría aumentar el riesgo de defectos congénitos

Las madres embarazadas probablemente deban evitar el fármaco, plantean unos expertos, aunque el estudio no probó causalidad



La pregabalina (Lyrica), un medicamento muy recetado, podría aumentar ligeramente el riesgo de defectos congénitos, sugiere un estudio reciente.

En un pequeño estudio, los investigadores encontraron que entre las mujeres que tomaban Lyrica en el primer trimestre del embarazo, el 6 por ciento tuvieron bebés con defectos congénitos mayores. Entre las mujeres que no tomaban el fármaco, el 2 por ciento tuvieron un bebé con un defecto congénito mayor, encontró el estudio.

"Estos resultados deben tomarse con precaución", dijo el autor principal del estudio, el Dr. Thierry Buclin, del Servicio Suizo de Información Teratogénica y de la división de farmacología clínica del Hospital de la Universidad de Lausana, en Suiza. "Es una advertencia, pero no puede tomarse como una certeza".

Lyrica se receta para varios problemas de salud, que incluyen la epilepsia, la fibromialgia y la ansiedad.

Los hallazgos del nuevo estudio ameritan más investigación, dijo Buclin. "No debemos alarmar de forma exagerada a las futuras madres sobre un riesgo definitivo. Es solo una señal, una advertencia de que podría haber un problema con Lyrica", señaló.

Los experimentos con animales también han vinculado a Lyrica con defectos congénitos, apuntó Buclin. "Pero hay muchos ejemplos de medicamentos que muestran un efecto adverso, y luego resultan ser más bien seguros en los humanos", explicó.

Actualmente, Buclin no recomienda Lyrica a las mujeres que están pensando en quedar embarazadas.

Steven Danehy, vocero de Pfizer Inc., fabricante de Lyrica, dijo que "el estudio tiene unas limitaciones significativas y no puede utilizarse para sacar conclusiones definitivas".

El estudio fue pequeño y no tomó en cuenta otras afecciones médicas ni medicamentos, "y las mujeres que tomaban Lyrica presentaban unas tasas más altas de tabaquismo y diabetes, cosas que pueden afectar los resultados de un embarazo de forma negativa", comentó Danehy.

El informe aparece en la edición en línea del 18 de mayo de la revista Neurology.

Lyrica está aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. para tratar la epilepsia, la fibromialgia y el dolor neuropático, como el dolor por la neuropatía diabética, después de un caso de culebrilla o de una lesión de la médula espinal, según la información de la etiqueta de indicaciones. Además, los médicos la recetan "fuera de etiqueta" para la ansiedad y otros problemas de salud mental, dijeron los autores del estudio.

El estudio incluyó a 164 mujeres que tomaron Lyrica en el primer trimestre del embarazo. Los investigadores compararon a esas mujeres con un grupo de 656 mujeres embarazadas que no tomaron Lyrica.

Entre las mujeres que tomaron Lyrica, 115 lo usaban para tratar el dolor neuropático; 39 lo tomaban para la depresión, la ansiedad, el trastorno bipolar o la psicosis; cinco lo tomaban para la epilepsia; y una lo tomaba para el síndrome de piernas inquietas.

La mayoría de las mujeres que tomaban Lyrica comenzaron a tomarlo antes de quedar embarazadas, pero dejaron de tomar el fármaco en promedio a las seis semanas de embarazo, apuntaron los investigadores. De las mujeres, 22 también tomaban otro anticonvulsivo.

Los defectos congénitos vinculados con Lyrica incluyeron defectos cardiacos y problemas del sistema nervioso central u otros órganos. Los investigadores dijeron que encontraron que las mujeres que tomaban Lyrica tenían seis veces más probabilidades de tener un bebé con un defecto mayor del sistema nervioso central que las mujeres que no tomaban el fármaco.

Al menos una médica dijo que es probable que lo mejor sea evitar Lyrica si una mujer está planificando quedar embarazada, hasta que se sepa más sobre los efectos del fármaco.

"El riesgo de defectos congénitos probablemente es más alto con Lyrica", advirtió la Dra. Page Pennell, profesora asociada de neurología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, en Boston, y coautora de un editorial que acompañó al estudio en la revista.

"Simplemente no lo podemos probar con este estudio", dijo. "Es probable que esta sea la mejor información que podremos obtener, y es una señal de preocupación".

Dado que tantos anticonvulsivos pueden provocar defectos congénitos, planificar los embarazos es importante, planteó Pennell. "Un embarazo planificado ofrece a la mujer la oportunidad de hablar con el médico sobre los pros y los contras de seguir tomando un fármaco", aclaró.

Pero algunas mujeres quizá necesiten seguir con Lyrica durante el embarazo, comentó Pennell. Cualquier riesgo potencial asociado con el fármaco se debe "sopesar contra la necesidad de mantener el control de la enfermedad materna", escribió.

Tanto Buclin como Pennell recomendaron una monitorización cuidadosa del embarazo si una mujer toma Lyrica estando embarazada.

Pennell dijo que los defectos congénitos pueden comenzar muy pronto en el embarazo. "Así que no se puede esperar hasta tener una prueba positiva de embarazo para pensar si un fármaco es seguro durante el embarazo", enfatizó.

Fuente: www.nlm.nih.gov

sábado, 28 de mayo de 2016

Una cesárea anterior aumenta el riesgo de complicaciones con el parto en casa

Los expertos apuntan a una falta de monitorización fetal constante y a la incapacidad de realizar un parto de emergencia si es necesario


Las mujeres embarazadas a las que se ha realizado una cesárea en el pasado no deberían planear dar a luz en casa, porque se enfrentan a un riesgo más alto de complicaciones, advierten los investigadores.

El hallazgo procede de un análisis de unos 2.4 millones de partos a término completo entre 2007 y 2013. De ellos, aproximadamente 4,500 fueron partos asistidos por matronas en casa.

El estudio encontró que los partos en casa de las mujeres con antecedentes de cesárea se asociaron con un riesgo más alto de mortinatos y/o complicaciones neurológicas del bebé.

"Es raro", reconoció el autor del estudio, el Dr. Amos Grunebaum, jefe de partos del Hospital Presbiteriano de Nueva York y del Centro Médico Weill Cornell, en la ciudad de Nueva York. "Pero cuando ocurre, es devastador. En un hospital, se puede hacer una cesárea muy rápidamente, para salvar a la madre y al bebé. Pero eso es imposible en casa".

Grunebaum presentó los hallazgos el sábado en la reunión anual del Congreso Americano de Obstetras y Ginecólogos (American Congress of Obstetricians and Gynecologists, ACOG), en Washington, D.C. Las investigaciones presentadas en reuniones se consideran preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.

El consejo actual del ACOG es que "los hospitales y los centros de maternidad son los lugares más seguros para dar a luz", aunque reconocen que las mujeres tienen el derecho de tomar su propia decisión, tras ser informadas del punto de vista médico, sobre el lugar en que dan a luz a su bebé.

Aun así, los partos en casa siguen siendo la excepción a la regla. Pero los datos de certificados de nacimiento en EE. UU. publicados a principios de este año indicaban que la cantidad de bebés nacidos fuera del hospital aumentó de menos del 1 por ciento en 2004 a aproximadamente el 1.5 por ciento en 2014.

El Dr. Evan Myers, profesor de obstetricia y ginecología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Duke en Durham, Carolina del Norte, indicó que un siglo de avances obstétricos ha hecho que el parto sea una experiencia cada vez más segura, independientemente del lugar donde se realice.

Pero "las mujeres a las que se ha realizado una cesárea anteriormente tienen una cicatriz en el útero que está en riesgo de ruptura durante el parto", explicó Myers. "Se trata de un riesgo bajo. Pero en caso de que ocurra, puede ser muy malo para el bebé y potencialmente también para la madre, así que hay que estar preparados".

Para explorar esta cuestión, el equipo de Grunebaum examinó los datos de certificados de nacimiento recogidos por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

Todos los bebés llegaron a término, lo que significa 37 semanas o más, y todos tenían un peso "normal" al nacer, lo que significa al menos 5 libras y 5 onzas (2.4 kg).

Además, todos se sometieron a una prueba de Apgar al nacer. Se trata de una prueba estándar (en una escala de 1 a 10) que evalúa la capacidad de respiración, la frecuencia cardiaca, el tono muscular, los reflejos y el color de la piel de un recién nacido. Una puntuación de 7 o más se considera una señal de un buen estado de salud. A los bebés que no respiran y cuyo corazón no late se les puntúa con un 0.

Los investigadores determinaron que el riesgo de obtener un "0" en la prueba de Apgar era raro, pero más alto, en un parto en casa. De forma parecida, el riesgo de que un recién nacido experimentara convulsiones o una complicación neurológica grave era más alto en los partos en casa.

¿Por qué? Grunebaum y su equipo dijeron que la falta de una monitorización fetal adecuada en casa es parte del problema, al igual que la incapacidad de realizar rápidamente una cesárea de emergencia si es necesario.

"Las mujeres tienen que decidir ellas mismas el lugar del parto", enfatizó Grunebaum. "Todo lo que puedo decir es que debemos advertir a las mujeres de que hay un riesgo significativamente más alto en el parto en casa, y por tanto no lo recomendamos".

Marlene Goldman es directora de la división de investigación clínica en el departamento de obstetricia y ginecología en el Centro Médico Darthmouth-Hitchcock, en Lebanon, New Hampshire. Se mostró de acuerdo en que "los riesgos para la madre y para el bebé en esta situación [del parto en casa] superan a los beneficios".

Para las que tienen la intención de dar a luz en casa, Goldman dijo que tener un plan de respaldo que ofrezca un trasporte de emergencia a un hospital "sería recomendable, pero probablemente demasiado tarde" para ser útil.

Fuente: www.nlm.nih.gov