lunes, 30 de junio de 2014

Las mamografías reducen las muertes por cáncer de mama en un 28 por ciento



Pero los expertos afirman que aún así hay que aclarar los riesgos y los beneficios a las mujeres


Las mamografías de las mujeres sanas reducen las muertes por cáncer de mama en alrededor de un 28 por ciento, según un estudio reciente.

Esta última investigación, publicada en la edición en línea del 18 de junio de la revista BMJ, probablemente reinicie el debate sobre la programación de las evaluaciones del cáncer de mama en las mujeres con un riesgo promedio de la enfermedad.

"Las mamografías salvan vidas, probablemente debido a un diagnóstico temprano del cáncer de mama, y por tanto un mejor efecto del tratamiento", planteó el investigador del estudio, el Dr. Lars Vatten, profesor de epidemiología de la Universidad Noruega de Ciencias y Tecnología, en Trondheim.

Aunque Vatten afirma que los beneficios de la prueba de detección mediante radiografía son sustanciales, dos expertos de EE. UU. señalan que son "modestos en el mejor de los casos".

"Mientras que los beneficios son pequeños, los daños de hacer las pruebas son reales e incluyen un diagnóstico excesivo, estrés psicológico y unos costos exorbitantes en atención médica", escribieron en un editorial que acompaña al estudio la Dra. Joann Elmore, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, en Seattle, y el Dr. Russell Harris, de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill.

Los médicos deben dar a las mujeres una información equilibrada sobre las ventajas y las desventajas de las mamografías rutinarias de forma que puedan tomar unas decisiones informadas, plantearon los editorialistas.

Pero Vatten considera que los riesgos son pequeños en comparación con las ventajas de las pruebas. "La reducción en la mortalidad es suficientemente grande como para superar los daños relacionados con las mamografías", afirmó.

Los expertos están divididos sobre la edad ideal para que las mujeres comiencen a someterse al examen, así como la frecuencia. En 2009, el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE. UU., un panel independiente de expertos, recomendó que las mujeres de 50 a 74 años con un riesgo promedio deben hacerse una mamografía cada dos años. Dijo que las mujeres de 40 a 49 años deben hablar con su médico sobre si hacerse el examen cada dos años. El grupo de trabajo no recomendó nada para las mujeres a partir de los 75 años.

Pero la Sociedad Americana Contra El Cáncer (American Cancer Society) y otras organizaciones médicas siguen recomendando que las mujeres con un riesgo promedio inicien mamografías anuales a partir de los 40 años.

En el nuevo estudio, Vatten y sus colaboradores evaluaron la efectividad de las mamografías al comparar las tasas de muerte por cáncer de mama de las mujeres noruegas entre 1986 y 2009. Observaron los datos de mujeres de 50 a 69 años a quienes se invitó a hacerse una mamografía cada dos años, y las que no habían sido invitadas todavía porque el programa nacional se estaba incorporando gradualmente.

Evaluaron más de 15 millones de personas-años de observación, y hallaron que las muertes por cáncer de mama ocurrieron en 1,175 de las mujeres invitadas a una mamografía y en casi 9,000 de las que no fueron invitadas a hacerse la prueba. "Personas-años" es un método que es utilizado por los investigadores para tomar en cuenta el número de personas en un estudio y la cantidad de tiempo que cada una participó.

La reducción del 28 por ciento en las muertes por cáncer de mama que hallaron significa que por cada 10,000 mujeres que se hacen una mamografía, se podrían evitar unas 27 muertes por cáncer de mama.

Los investigadores calcularon entonces el efecto de la invitación para recibir una mamografía entre las mujeres que en realidad se la hicieron, y averiguaron que alrededor de tres cuartas partes se la hicieron. Estimaron una reducción del 37 por ciento en las muertes por cáncer de mama entre las mujeres que de verdad se hicieron la prueba.

Además de evaluar el efecto de las mamografías sobre las muertes por cáncer de mama, "un segundo objetivo era averiguar cuántas mujeres se tienen que invitar a una mamografía para prevenir una muerte por cáncer de mama", apuntó Vatten. "Hallamos que hay que invitar a 368 mujeres para prevenir una muerte".

Además, se debe hacer la prueba a 280 mujeres para prevenir una muerte por cáncer de mama, estimaron.

Los beneficios hallados en el estudio noruego reflejan los hallazgos de otros estudios, apuntó Robert Smith, director de pruebas de detección del cáncer de la Sociedad Americana Contra El Cáncer.

Smith, que no participó en el estudio, dijo que él también describiría los beneficios hallados como sustanciales.

"Esto provee una evidencia firme sobre el valor de un programa de evaluación para el cáncer de mama", apuntó Smith. Pero el estudio no se diseñó para evaluar en qué momento se deben iniciar las mamografías ni con qué frecuencia se deben repetir.
Artículo por HealthDay

Los padres de un niño con autismo a menudo renuncian a tener más hijos



El estrés de cuidar a un niño afectado probablemente sea un factor importante, afirma un experto


Las parejas que tienen un hijo con autismo son mucho menos propensas a tener más hijos que los otros padres, según un nuevo estudio.

Los hallazgos no sorprendieron a un experto.

"Claramente, criar a un niño con un trastorno del espectro autista requiere de un gran compromiso en cuanto al tiempo, la energía y el dinero; se trata de algo que estresa a las parejas y que tiene un impacto en los hermanos", dijo el Dr. Ron Marino, catedrático asociado del departamento de pediatría del Hospital Universitario de Winthrop, en Mineola, Nueva York.

"No es ninguna sorpresa que muchas personas no tengan el deseo de tener más hijos en este contexto", dijo Marino, que no participó en la nueva investigación.

En el estudio, un equipo dirigido por Neil Risch de la Universidad de California en San Francisco (UCSF) observó casi 20,000 familias en California. Todas las familias tenían un niño con autismo nacido entre 1990 y 2003.

Estas familias se compararon con un grupo de "control" de más de 36,000 familias que no tenían un hijo con autismo.

Los padres cuyo primer hijo tenía autismo tenían aproximadamente un tercio menos de probabilidades de tener un segundo hijo que los padres del grupo de control, halló el estudio, mientras que los padres que tuvieron un hijo autista que no era el primero también tenían igualmente menos probabilidades de tener más hijos.

Los investigadores también hallaron que los padres de niños con autismo eran propensos a seguir teniendo hijos hasta que el hijo con autismo empezaba a mostrar señales del trastorno o de que se lo diagnosticaran. Esto sugiere que no tener más hijos es una decisión que los padres tomaron, más que un problema reproductivo, indicaron los autores del estudio.

Según el equipo de Risch, al calcular el riesgo de las familias de tener un segundo hijo con autismo, los primeros estudios sobre el tema ignoraron el hecho de que muchas familias con un niño autista podrían haber tomado la decisión de dejar de tener hijos. Eso significa que el riesgo real de tener un segundo hijo con autismo podría ser mayor que lo que se ha creído generalmente, indicaron.

De modo que, en el nuevo estudio, el equipo de Risch tuvo en cuenta la decisión de algunas parejas de dejar de tener hijos después de haber tenido un hijo con autismo. Cuando tomaron en cuenta ese factor, había aproximadamente una probabilidad de 1 entre 10 de que los padres con un hijo autista que sí habían decidido tener más hijos sí tuvieran un segundo hijo autista, hallaron los investigadores.

El estudio aparece en la edición en línea del 18 de junio de la revista JAMA Psychiatry.

"Aunque se ha postulado que los padres que tienen un hijo con [autismo] podrían ser reticentes con respecto a tener más hijos, esta es la primera vez que alguien ha analizado la cuestión con cifras", afirmó Risch, profesor de epidemiología y bioestadística de la UCSF, en un comunicado de prensa de la universidad.

Risch cree que "los hallazgos tienen implicaciones importantes para la asesoría genética de las familias afectadas".

La coautora del estudio, Lisa Croen, epidemióloga y directora el Programa de Investigación sobre el Autismo de Kaiser Permanente del Norte de California, indicó que "desgraciadamente, todavía no sabemos lo que causa el autismo, o qué condiciones específicas lo hacen más probable".

Y, añadió, "esperamos que la futura investigación nos permita identificar tanto estrategias efectivas para el tratamiento, como, en última instancia, las causas modificables del trastorno, de modo que los padres no tengan que limitar sus familias por miedo a tener otro niño afectado".
Artículo por HealthDay

Se reduce el número de partos inducidos en Estados Unidos



La tasa de cesáreas electivas prematuras también ha bajado


Tras casi dos décadas de aumentos constantes, el número de bebés de Estados Unidos nacidos de forma prematura debido a un parto o una cesárea inducidos ha bajado en años recientes, según un nuevo informe de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

Las tasas de partos inducidos declinaron en general desde 2006 para las madres embarazadas entre las 35 a 38 semanas de embarazo, y el mayor declive se observó a las 38 semanas, hallaron los investigadores del Centro Nacional de Estadísticas de Salud (NCHS) de los CDC.

Es una buena noticia para la salud de esos bebés, que pueden enfrentarse a problemas graves de salud al nacer prematuramente, comentó el Dr. Edward McCabe, director médico de March of Dimes.

Los bebés nacidos temprano tienen entre 1.5 y 2 veces más probabilidades de morir en la primera semana de vida, en comparación con los bebés nacidos tras el término completo de 39 semanas o más.

"Hay una sensación de que lo hacemos muy bien con nuestros bebés prematuros, y hemos sido seducidos por los avances y pensamos que es seguro inducir un parto temprano", lamentó McCabe. "Hemos ignorado el hecho de que hay riesgos significativos de enfermedad y muerte en los bebés prematuros tardíos y a término temprano".

El mayor declive en los partos prematuros ocurrió para los nacimientos tempranos a término entre las 37 y las 38 semanas, que se redujeron en un 12 por ciento entre 2006 y 2012. Los nacimientos prematuros tardíos a las 34 a 36 semanas de embarazo se redujeron en un 4 por ciento.

Esa reducción llega en un momento en que las sociedades de médicos plantean preocupaciones sobre los partos tempranos innecesarios.

Las tasas de inducción del parto aumentaron en más del doble entre 1990 y 2010, de casi el 10 por ciento de los nacimientos a justo menos del 24 por ciento. Aunque algunos de esos partos inducidos eran necesarios para preservar la vida de la madre y del niño, muchos también sucedían para encajar mejor el parto con las apretadas agendas de los padres o del médico, lamentó McCabe.

El Congreso Americano de Obstetras y Ginecólogos (American Congress of Obstetricians and Gynecologists) no recomienda los partos inducidos antes de las 39 semanas de embarazo sin un motivo médico claro.

Esos nuevos criterios han hecho que los hospitales cambien sus políticas y que los obstetras se replanteen sus prácticas, aseguró la Dra. Kecia Gaither, vicepresidenta de obstetricia y ginecología y medicina materna y fetal del Hospital y Centro Médico de la Universidad de Brookdale en la ciudad de Nueva York.

Desde 2010, la tasa general de partos inducidos se ha reducido ligeramente, del 23.7 por ciento en 2011 al 23.3 por ciento en 2012, según el informe publicado en la edición de junio de la revista NCHS Data Brief.

"Hallamos que tras aumentar casi todos los años desde 1990, la tasa de inducción llegó a su máximo en 2010, y entonces declinó un poco en 2011 y un poco más en 2012", comentó la autora líder del estudio, Michelle Osterman, estadística de salud de los CDC. "Parece que la gente está esperando un poco más para dejar que los bebés nazcan. Esto sucede sobre todo durante las semanas del término temprano, y es un cambio generalizado".

McCabe estima que si el aumento de la tasa general hubiera continuado, unos 176,000 bebés estadounidenses más habrían nacido de forma prematura, con un costo de más de 9 mil millones de dólares.

"Estamos dando a 176,000 bebés más un mejor inicio en la vida", planteó.

Los investigadores hallaron que las tasas de inducción variaban mucho según la raza, la etnia y la ubicación. Por ejemplo, las tasas de inducción se redujeron en un 19 por ciento entre las mujeres blancas, pero solo en un 7 por ciento entre las hispanas y en un 3 por ciento entre las negras.

Los declives en la inducción del parto ocurrieron en casi tres de cada cuatro estados, desde un 5 por ciento en Maryland a un 48 por ciento en Utah. Las tasas aumentaron en Alaska, Nueva York y Carolina del Norte, y permanecieron sin cambio en once estados.

Gaither dijo que esa variación probablemente se deba a la calidad de la atención prenatal que las madres embarazadas reciben.

"Las reducciones grandes se observan en los lugares donde hay un buen seguro con una buena atención prenatal", afirmó.

Gaither dijo que tiene experiencia de primera mano, porque su hospital tiende a dar servicio a una gran población no asegurada con una atención prenatal inferior a la adecuada.

"Cuando llegan a nuestra institución, están en bastante mal estado. Está pasando algo malo que amerita un parto", lamentó. "Estamos entre la espada y la pared para conseguir que ambos pacientes lleguen a un sitio seguro, y muchas veces eso significa hacer que esos bebés nazcan".


Artículo por HealthDay

domingo, 29 de junio de 2014

Un grupo de pediatras quiere que todos los padres les lean a sus hijos todos los días



La práctica debe comenzar en la infancia para preparar a los niños para la vida escolar, afirma la Academia Americana de Pediatría


Todos los pediatras deben animar a los padres a leerles en voz alta a sus hijos todos los días, a partir de la infancia, para promover la alfabetización y fortalecer los vínculos familiares.

La exhortación llega en una nueva declaración de política emitida el martes por el Consejo de la Niñez Temprana de la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics, AAP).

El objetivo de la recomendación es ayudar a los padres a "inmunizar a sus hijos contra el analfabetismo", aseguró la autora de la declaración, la Dra. Pamela High, directora de pediatría del desarrollo y conductual del Hospital Pediátrico Hasbro en Providence, Rhode Island, y profesora de la Universidad de Brown.

De hecho, el fomento del alfabetismo debe formar parte del entrenamiento de residencia de todos los estudiantes de medicina que estudian pediatría, añadió la declaración de política.

"Esta es la primera vez que la AAP ha afirmado que el fomento del alfabetismo es un componente esencial de la práctica de la atención pediátrica primaria", afirmó High. "Las familias les leen a diario a menos de la mitad de los niños, y esa cifra en realidad no ha cambiado desde 2003. Es un mensaje de salud pública para los padres de todos los grupos de ingresos, que esta lectura compartida a una edad temprana es tanto divertida como provechosa".

Es un asunto importante. Cada año, más de uno de cada tres niños estadounidenses comienza el kínder sin las habilidades lingüísticas que necesita para aprender a leer, una desventaja de la cual es difícil recuperarse, anotó High.

Resulta que el dominio de la lectura para el tercer curso es el predictor más importante de si un niño se graduará de la secundaria y tendrá éxito en su carrera, apuntó. Y unas dos terceras partes de los niños de Estados Unidos, y alrededor del 80 por ciento de los que están por debajo de la línea de la pobreza, no logran desarrollar el dominio de la lectura para finales del tercer curso.

La declaración de política pide a los pediatras que aconsejen a los padres sobre "actividades de lectura adecuadas para la etapa del desarrollo que tanto el niño como los padres pueden disfrutar y que ofrezcan una exposición rica en lenguaje a los libros, las imágenes y la palabra escrita".

La declaración aparecerá en la edición impresa de agosto de la revista Pediatrics.

Las investigaciones han hallado que los niños cuyos padres les leen tienen una ventaja respecto al alfabetismo, apuntó High. La lectura puede proporcionar incluso a los bebés palabras habladas y sonidos que forman la base del desarrollo futuro del lenguaje y el alfabetismo.

Los niños cuyos padres no les leen "escuchan menos palabras y saben menos palabras. Tienen menos recursos de alfabetismo en casa", lamentó. "En los niños con unas capacidades mayores de lectura, uno se entera de que los padres comenzaron a leerles a una edad más temprana".

Que los padres les lean a sus hijos pequeños también crea una experiencia rica que fomenta el desarrollo social y emocional durante un periodo crítico del desarrollo temprano, señala la declaración.

"Los varios beneficios de la lectura diaria a principios de la vida realmente se basan en la evidencia. Estimula el desarrollo del cerebro, y no hay duda de que mejora el desarrollo del habla y del lenguaje", afirmó el Dr. Peter Richel, jefe de pediatría del Hospital de Northern Westchester en Mount Kisco, Nueva York. "También enriquece la experiencia familiar, y contribuye al desarrollo social y emocional".

Richel dijo que su hospital ya ha tomado medidas para hacer que el fomento del alfabetismo forme parte de la educación recibida por los nuevos pediatras.

"Lo añadimos a su entrenamiento, para que durante las consultas de rutina de los niños aconsejen a los padres que incluyan la lectura diaria", dijo.

La pobreza plantea una diferencia en si los padres les leen a sus hijos, y la declaración de política exhorta a la financiación estatal y federal para que se provea libros infantiles a los padres en o cerca de la línea de la pobreza.

Se les lee a alrededor del 34 por ciento de los niños que viven en familias por debajo de la línea de pobreza, en comparación con el 60 por ciento de los niños que viven en un 400 por ciento o más por encima de la línea de pobreza, señaló High.

Los padres deben seguirles leyendo a sus hijos durante todo el tiempo en que los niños se muestren interesados, planteó.

"Mi elección personal fue leerles a mis hijos hasta que tenían 10 u 11 años", dijo High, y anotó que a medida que los niños crecen, los padres pueden ayudar a mejorar la comprensión de lectura al tener unas conversaciones más profundas sobre cada libro.

Richel se mostró de acuerdo, pero añadió que los padres deben asegurarse de no obligar a un adolescente no interesado a leer.

"Cuando están leyendo, algunos niños quieren leer todos los libros del mundo, mientras que otros quieren tener todos los equipos deportivos que ven y en realidad no les gusta leer", dijo. "Haría que [leer] fuera parte de la rutina mientras dure. Cuando ya no les interesa, no se debe ser contraproducente, así que nunca se les obliga".
Artículo por HealthDay

Las personas con enfermedades cardiacas y diabetes podrían ser más propensas a seguir tomando estatinas



Un estudio también descubre que los ex fumadores y las personas con sobrepeso se adhieren mejor a los medicamentos para bajar el colesterol según lo recetado


Las personas que tienen alguna enfermedad cardiaca o diabetes, sobrepeso u obesidad y los ex fumadores son los más propensos a seguir tomando las estatinas para bajar el nivel de colesterol, según un estudio reciente.

Las investigaciones anteriores han mostrado que hasta el 46 por ciento de los pacientes a los que se recetan estatinas dejan de tomarlas. Casi uno de cada 10 eventos cardiovasculares está vinculado con el hecho de no tomar los medicamentos recetados, según la información de respaldo del estudio.

Los investigadores observaron a un grupo de personas de Finlandia que empezaron a tomar estatinas entre 1998 y 2010. Las personas que más probabilidades tenían de tomar estatinas eran las mujeres, las personas solteras y las que tenían entre 24 y 50 años de edad.

Las personas que no tenían ninguna enfermedad cardiaca ni diabetes tenían menos probabilidades de tomar estatinas que las que tenían estas afecciones. Entre los pacientes con una enfermedad cardiaca o diabetes, los que tenían más probabilidades de seguir tomando estatinas eran los que tenían sobrepeso u obesidad, o los ex fumadores.

"Tal y como se esperaba, los pacientes con antecedentes de enfermedad cardiovascular o diabetes se adhieren más a la terapia de estatinas que los que no presentan dichas comorbilidades", escribieron la Dra. Heli Halava, de la Universidad de Turku, en Finlandia, y los coautores. "Dado que el aumento del riesgo de los eventos cardiovasculares, los pacientes con comorbilidades probablemente tienen una percepción fuerte de la necesidad de un tratamiento con estatinas".

Los investigadores también descubrieron que los que bebían mucho alcohol eran mucho menos propensos a seguir tomando las estatinas que los que no bebían.

"Los que beben mucho alcohol podrían evitar de forma intencionada la medicación por las posibles interacciones entre el medicamento y el alcohol, podrían dejar de tomar dosis de forma no intencionada o incluso no renovarlas debido a una intoxicación, o podrían simplemente preocuparse menos si no se toman las dosis", escribieron los autores.

El estudio aparece en la edición en línea del 23 de junio de la Canadian Medical Association Journal.


Artículo por HealthDay

Las personas obesas o diabéticas tienen unos microbios intestinales distintos



Hay investigaciones que sugieren que los cambios en las bacterias intestinales 'buenas' pueden afectar a la salud


Las personas obesas y las que tienen diabetes tipo 2 tienen niveles más bajos de los tipos comunes de bacterias intestinales "buenas" que las personas sanas, según revela un nuevo estudio.

Los hallazgos podrían ser importantes, porque medir las poblaciones de estas bacterias y otros organismos microscópicos de los intestinos podría ayudar a detectar a las personas con riesgo de obesidad y de diabetes, o las bacterias podrían ofrecer objetivos a los que dirigirse para tratar esas afecciones, indicaron los investigadores.

El estudio se presentó el domingo en la reunión conjunta anual de la Sociedad Internacional de Endocrinología (International Society of Endocrinology) y la Sociedad de Endocrinología (Endocrine Society) en Chicago.

"Se deberían realizar más estudios para elucidar si los cambios en los microbios intestinales son una causa o un efecto de las enfermedades metabólicas", afirmó en un comunicado de prensa de la reunión el investigador principal, el Dr. Yalcin Basaran, endocrinólogo de la Facultad de Medicina de la Academia de Medicina Militar de Gülhane, en Ankara, Turquía.

"La manipulación de las bacterias intestinales podría ofrecer un nuevo método para gestionar la obesidad y la diabetes tipo 2", añadió Basaran.

El nuevo estudio incluyó a 27 adultos con obesidad grave, 26 adultos a los que se acababa de diagnosticar de diabetes y un "grupo de control" de 28 adultos en buen estado de salud. Todos los participantes tenían entre 18 y 65 años de edad y ninguno había tomado antibióticos en los últimos tres meses (los antibióticos pueden alterar las bacterias intestinales).

Los adultos obesos y diabéticos tenían unos niveles considerablemente más bajos de los tipos más comunes de bacterias intestinales que los del grupo de control, hallaron los investigadores. Esos niveles eran aproximadamente entre un 4 y un 12.5 por ciento más bajos en los pacientes obesos, y entre un 10 y un 11.5 por ciento más bajo en los pacientes de diabetes.

El equipo de Basaran también halló que las especies de bacterias intestinales más comunes, las Firmicutes, fueron afectadas por el índice de masa corporal (una medida de la grasa corporal en función de la estatura y el peso) y por la hemoglobina A1c, una medida común del control del control de azúcar en la sangre durante los últimos 3 meses.

La circunferencia de la cintura y la A1c también afectaron a los niveles de otras especies de bacterias intestinales llamadas Bifidobacteria, y el peso y los niveles de azúcar en la sangre en ayunas afectaron a los niveles de una tercera especie de bacteria intestinal llamada Clostridium leptum, según los resultados.

Los hallazgos respaldan otros estudios recientes que han hallado un vínculo entre ciertas especies de bacterias intestinales y la obesidad y la diabetes, señaló Basaran.

Basaran cree que los microbios del intestino "podrían usarse como un marcador importante a fin de determinar el riesgo de estas enfermedades metabólicas (obesidad y diabetes) o podrían convertirse en un objetivo terapéutico para tratarlas".

Según la información de respaldo del comunicado de prensa, las personas tienen al menos 160 especies diferentes de bacterias y otros microbios en su sistema digestivo, con unas poblaciones microbianas totales que se estima que varían entre los 10 y los 100 billones. Algunos expertos creen que los microbios intestinales podrían desencadenar una inflamación de bajo grado, lo que a su vez podría afectar al peso corporal y al metabolismo del azúcar.

Los expertos indican que los hallazgos presentados en reuniones médicas por lo general se consideran preliminares hasta que se publican en una revista revisada por profesionales.
Artículo por HealthDay

sábado, 28 de junio de 2014

Un nuevo análisis de sangre podría ayudar a detectar el rechazo de un trasplante de corazón



Algún día podría evitar las biopsias invasivas a los pacientes, señala un estudio

Unos investigadores afirman haber desarrollado un análisis de sangre que puede detectar el rechazo de un trasplante de corazón semanas o meses antes de lo que ha sido posible anteriormente.

El análisis busca cantidades crecientes del ADN del donante en la sangre de un receptor de trasplante. A diferencia de una biopsia, este análisis no invasivo no requiere la extirpación de tejido del corazón, apuntaron los investigadores de la Universidad de Stanford.

"El análisis parce ser más seguro, más barato y más preciso que una biopsia del corazón, que es el estándar de excelencia actual para detectar y monitorizar el rechazo de un trasplante de corazón", aseguró en un comunicado de prensa de la universidad el coautor principal del estudio, Stephen Quake, profesor de bioingeniería y física aplicada. "Creemos que probablemente resulte muy útil en la clínica".

Los receptores de trasplantes que muestren señales tempranas de rechazo pueden recibir medicamentos contra el rechazo en un esfuerzo por reducir el ataque del sistema inmunitario hacia el órgano trasplantado.

Actualmente, los pacientes de trasplantes del corazón deben someterse a docenas de biopsias del corazón en los meses y años después de recibir su corazón nuevo. Las biopsias son incómodas y pueden provocar complicaciones como problemas con el ritmo cardiaco o daño en las válvulas del corazón, apuntaron los investigadores.

El nuevo análisis, llamado un análisis de ADN libre de células, resultó efectivo en un estudio de 44 adultos y 21 niños que se habían sometido a trasplantes de corazón. El análisis detectó con precisión el rechazo en 24 pacientes que sufrían de un rechazo de moderado a grave, entre ellos uno que necesitó un segundo trasplante de corazón, apuntaron los investigadores.

La prueba pudo detectar señales de rechazo hasta cinco meses antes de que las biopsias mostraran alguna señal de problemas, según el estudio, que aparece en la edición del 18 de junio de la revista Science Translational Medicine.

"Descubrimos que este [análisis] de ADN libre de células es una forma muy precisa de diagnosticar el rechazo agudo, a veces semanas o meses antes de que una biopsia detecte alguna señal", señaló en el comunicado de prensa el coautor principal del estudio, el Dr. Kiran Khush, profesor asistente de medicina de la Universidad de Stanford. "Esta detección más temprana podría evitar el daño irreversible en el órgano trasplantado".

El nuevo análisis es distinto de otro análisis de sangre utilizado para detectar el rechazo del trasplante. Ese análisis se conoce como AlloMap y revisa los genes del sistema inmunitario involucrados en el rechazo. El análisis de ADN libre de células rindió mejor que AlloMap, con un margen amplio, según el equipo de la Stanford.

Los investigadores anotaron que sigue habiendo mucho trabajo por hacer antes de que el análisis de ADN libre de células esté comercialmente disponible.
Artículo por HealthDay