jueves, 23 de marzo de 2017

¿Los anticoagulantes se utilizan en exceso en los pacientes con un latido cardiaco irregular?

Los que tienen un riesgo bajo de ACV quizá no se beneficien, plantea un estudio reciente


Muchas personas que viven con un trastorno del ritmo cardiaco conocido como fibrilación auricular quizá estén tomando anticoagulantes de forma innecesaria, sugiere un nuevo estudio.

Se cree que esos anticoagulantes, entre los que se encuentran la aspirina, el Plavix y la warfarina, reducen el riesgo de accidente cerebrovascular (ACV) que conlleva la fibrilación auricular. Pero en muchos pacientes con fibrilación auricular y un riesgo bajo de ACV, los fármacos podrían en realidad aumentar el riesgo tanto de hemorragia como de ACV, reportaron los investigadores.

La forma en que la mayoría de médicos deciden si un paciente necesita un anticoagulante es mediante el uso de una sencilla puntuación llamada CHADS2, que asigna puntos a los pacientes según la edad y otros factores de riesgo médico. Por lo general se necesita una puntuación de 2 para recomendar un anticoagulante, explicaron los investigadores.

Pero "las personas se están dando cuenta de que las puntuaciones CHADS2 están ubicando a demasiadas personas por encima del umbral; obtener un 2 es bastante fácil", explicó el autor del estudio, Benjamin Horne, profesor asistente adjunto de informática biomédica en el Instituto Cardiaco del Centro Médico Intermontañas, en Utah.

En algunos pacientes con puntuaciones CHADS2 bajas, el riesgo de hemorragia supera el riesgo de ACV, añadió.

"Es mejor que lanzar una moneda al aire, pero hay muchas otras puntuaciones disponibles que predicen mejor", dijo Horne. "El problema con esas puntuaciones es que usarlas resulta difícil y lleva tiempo".

Las siglas de la puntuación CHADS2 significan lo siguiente en inglés: La C se refiere a la insuficiencia cardiaca congestiva, la H a la hipertensión, la A a una edad de a partir de 75 años, y la D a la diabetes. La S significa accidente cerebrovascular, y el 2 son dos puntos añadidos por un ACV anterior.

En el estudio, Horne y sus colaboradores recolectaron datos sobre casi 57,000 pacientes con fibrilación auricular y una puntuación en el CHADS2 de 0 a 2. Los pacientes se dividieron en grupos que tomaron aspirina, Plavix o warfarina, o ningún anticoagulante.

A los tres y cinco años, las tasas de ACV, mini ACV y hemorragia importante fueron más altas con cualquier anticoagulante, en comparación con ningún tratamiento, encontraron los investigadores. Las tasas de esos resultados fueron más bajas entre los pacientes que tomaban warfarina que entre los que tomaban aspirina o Plavix, añadieron los autores del estudio.

Los hallazgos se presentaron el viernes en la reunión anual del Colegio Americano de Cardiología (American College of Cardiology), en Washington, D.C. Las investigaciones presentadas en las reuniones se consideran preliminares hasta que se publican en una revista revisada por profesionales.

Horne apuntó que el Intermontañas ha desarrollado una puntuación de riesgo usando un análisis de sangre que puede ayudar a los médicos a tomar una decisión más precisa sobre el riesgo de ACV de un paciente. Usado junto con la puntuación CHADS2, podría evitar que los pacientes con un riesgo bajo se asignen a un anticoagulante, planteó.

Pero un experto en el ritmo cardiaco no estaba tan seguro.

"Hay que tener precaución con este estudio", dijo el Dr. Apoor Patel, director de ablaciones complejas en el departamento de electrofisiología del Hospital Cardiaco Sandra Atlas Bass de Northwell Health, en Manhasset, Nueva York.

Administrar anticoagulantes o no a los pacientes con una puntuación CHADS2 baja es controversial, dijo Patel. "Es algo con lo que luchamos cada día en la práctica clínica", dijo.

El riesgo de ACV varía entre los pacientes, incluso los que tienen una puntuación de CHAD de solo 1, señaló.

"No usaría este estudio solo para cambiar la práctica. Cuando se tiene a un paciente con una puntuación CHADS2 baja, hay que tomar una decisión sobre las ventajas y desventajas de la anticoagulación, y hay que tomar en cuenta factores de riesgo que la puntuación no incluye", expresó Patel.

Entre las afecciones que no se consideran en la puntuación que pueden hacer que las personas tengan más probabilidades de ACV se incluyen la disfunción de los riñones, la obesidad, el tabaquismo y el uso de alcohol, entre muchas otras, dijo Patel.

"Cuando uno está frente a un paciente con una puntuación CHADS2 baja, hay que tomar una decisión según el paciente individual", dijo. "Hay que tomar en cuenta no solo la puntuación del paciente, sino también sus preferencias, además de factores de riesgo no incluidos en la puntuación".

Fuente: www.nlm.nih.gov

martes, 21 de marzo de 2017

¿Tener hijos es un elixir de la longevidad?

Un estudio encontró un vínculo, pero los investigadores no pueden afirmar el motivo


Algunos días quizá no lo parezca, pero tener hijos podría en última instancia ayudarle a vivir un poco más, sugiere un estudio reciente.

La paternidad o la maternidad parecen ayudar a retrasar el momento de la muerte a medida que se envejece, ya que los padres viven más tiempo que los que no tienen hijos, encontró un equipo de investigadores suecos.

Sin embargo, las diferencias en la longevidad no fueron abrumadoras.

Por ejemplo, se esperaba que los papás vivieran 2 años más que los hombres que no habían tenido hijos a los 60 años de edad, y se esperaba que las madres vivieran 1.5 años más que las que no fueron madres, según el estudio.

A los 80 años de edad, se esperaba que los papás vivirían unos 8 meses más y las mamás unos 7 meses más que los que no tuvieron hijos, sugirieron los hallazgos.

"Los padres viven más tiempo que los que no fueron padres, incluso en las edades más avanzadas", dijo la autora principal, Karin Modig, profesora asistente de epidemiología en el Instituto Karolinska en Estocolmo.

La mejora en la supervivencia se produce independientemente de si los padres tienen un hijo o una hija, indicaron los investigadores, aunque el estudio no demostró que tener hijos cause un aumento de la esperanza de vida.

Modig y sus colaboradores usaron los datos de salud nacionales suecos para estudiar a todos los hombres y mujeres nacidos entre 1911 y 1925 en ese país. El estudio acabó incluyendo a casi 705,000 hombres y a más de 725,000 mujeres.

Los investigadores compararon la esperanza de vida con el estado civil y la paternidad, para ver si tener un hijo influía en cuánto vivía una persona.

Tal y como se esperaba, el equipo encontró que el riesgo de mortalidad aumentó para todo el mundo a medida que envejecían. Pero el riesgo siguió siendo más bajo para aquellos que habían tenido al menos un hijo que para los que no tuvieron hijos.

"La diferencia absoluta en el riesgo de mortalidad entre los que tuvieron hijos y los que no aumenta con la edad entre los 60 y los 100 años", señaló Modig. "Estas diferencias persisten hasta, e incluso se hacen mayores en, la vejez".

A los 60 años de edad, la diferencia en el riesgo de un año de muerte fue de un 0.1 por ciento entre los hombres y de un 0.2 por ciento entre las mujeres. A los 90 años de edad, estas diferencias habían aumentado a un 1.5 por ciento entre los hombres y a un 1.1 por ciento entre las mujeres.

Los investigadores no pudieron decir con exactitud por qué tener un hijo parece aumentar la esperanza de vida.

Es posible que los padres realicen más conductas saludables que las personas sin hijos, dijo Modig. No tener hijos también podría ser una señal de selección natural, indicando que las personas que no tienen hijos están sujetos a dificultades biológicas o sociales que afectan a su esperanza de vida, sugirió.

Una explicación más probable es que los padres tienen hijos adultos que pueden ayudar a cuidarles a medida que envejecen, comentó Modig.

"Los hijos probablemente proporcionen un respaldo importante a sus padres al envejecer", dijo Modig. "Los individuos que envejecen sin hijos u otros familiares cercanos quizá necesiten obtener un respaldo adicional en otro lugar".

Se encontró un vínculo entre la paternidad y el riesgo de muerte tanto para las personas casadas como para las no casadas, pero pareció ser más firme para los hombres no casados.

Los papás no casados quizá dependan más de sus hijos en la ausencia de pareja, sugirieron los autores del estudio.

Los padres que envejecían probablemente también se beneficiaban de una mayor interacción social, gracias a sus hijos adultos y a sus nietos, comentó la Dra. Gisele Wolf-Klein, directora de educación geriátrica en Northwell Health en Great Neck, Nueva York.

Se ha observado que la vida social tiene una importancia crítica en un envejecimiento saludable, indicó.

"Los seres humanos somos animales sociales, para bien o para mal. Nos beneficiamos y prosperamos a partir de la compañía de los demás", dijo Wolf-Klein. "Tengo la impresión de que no importa qué se haga con los hijos. Si tiene una familia, eso le mantendrá emocional o físicamente".

Las personas mayores sin hijos pueden prolongar su vida si se unen a grupos, hacen voluntariado y si esencialmente crean su propia familia, dijo Wolf-Klein. También pueden acudir a programas que proporcionen el tipo de respaldo que uno esperaría de un hijo o una hija; por ejemplo, los programas que ayudan a llevar las compras o a llevarle en coche a las visitas del médico.

"Si no tiene hijos, eso no significa que usted no pueda conectarse a un grupo", dijo Wolf-Klein.

El nuevo estudio fue publicado en la edición en línea del 13 de marzo de la revista Journal of Epidemiology & Community Health.

Fuente: www.nlm.nih.gov

Más bebés en cochecitos o en cunas terminan en emergencias

Las conmociones cerebrales están en aumento, y solo se puede culpar a un fallo del producto en un 1 por ciento de los casos




Una cantidad cada vez mayor de bebés y niños pequeños acaban en emergencias por lesiones relacionadas con los cochecitos de bebés, las cunas y otros productos para bebés, según un nuevo estudio realizado en EE. UU.

Esos viajes a la sala de emergencias aumentaron en casi un 24 por ciento entre 2003 y 2011, después de más de una década de reducciones, encontraron los investigadores.

Pero solo el 1 por ciento de esos viajes a emergencias fueron culpa de "fallos" reales del producto.

Eso no significa que los productos para bebés del mercado sean perfectamente seguros. Todavía se pueden "diseñar más inteligentemente" para prevenir los accidentes, dijo Tracy Mehan, del Hospital Pediátrico Nacional, en Columbus, Ohio, donde se realizó el estudio.

Gran parte del aumento en las lesiones se relacionó con las conmociones cerebrales: la tasa de diagnósticos de conmociones aumentó en más del doble entre 2005 y 2011, indicaron los investigadores.

Eso puede ser debido, al menos en parte, a un mejor reconocimiento de las conmociones, según Mehan, que no fue una de las autoras del estudio.

En los últimos años, ha aumentado la atención sobre el problema de las conmociones en la niñez, en parte por las lesiones en la cabeza que sufren los niños al practicar deportes.

De modo que los padres podrían ser más propensos a llevar a su hijo a emergencias después de una caída u otro contratiempo, explicó Mehan, que es directora de investigación traslacional en el Centro de Investigación y Políticas sobre Lesiones del Hospital Pediátrico Nacional.

En 2014, más de 69,000 bebés y niños pequeños terminaron en emergencias por lesiones relacionadas con productos para bebés, según la Comisión de Seguridad de los Productos del Consumidor (CPSC) de EE. UU.

"Se trata solo de las lesiones lo suficientemente graves para ser tratadas en una sala de emergencias", indicó Mehan. "Así que la cantidad real de lesiones probablemente sea mucho más alta".

Los hallazgos del estudio, publicados en línea el 13 de marzo en la revista Pediatrics, se basan en las cifras de un sistema federal de vigilancia de las lesiones.

Los investigadores del Hospital Pediátrico Nacional buscaron específicamente las visitas a emergencias de niños menores de 3 años que habían sufrido lesiones atribuidas a productos para bebés.

De promedio, hubo un poco más de 66,000 incidentes de este tipo cada año. Pero la tendencia cambió con el tiempo.

Entre 1991 y 2003, las visitas a la sala de emergencias se redujeron en un tercio, encontró el estudio. Esa mejora se debió en gran medida a una reducción del 86 por ciento en las lesiones relacionadas con los andadores, "saltadores" y "ejercitadores" de bebés.

Según Mehan, eso representa un "gran éxito".

Los andadores, por ejemplo, permitían a los bebés moverse con rapidez, antes de que estuvieran preparados a nivel de desarrollo. "Empezamos a ver reducciones en estas lesiones graves", dijo Mehan.

Eso condujo a los investigadores a trabajo con legisladores y fabricantes para elaborar estándares de seguridad y revisiones de productos más exigentes, por ejemplo hacer que los andadores sean demasiado anchos como para pasar por una puerta.

Pero desde 2003, según el estudio del Hospital Pediátrico Nacional, las visitas a emergencias relacionadas con los productos para bebés están en alza.

La Asociación de Fabricantes de Productos Infantiles (Juvenile Products Manufacturers Association) no respondió a las peticiones de HealthDay para hacer comentarios sobre los hallazgos.

Ningún producto en concreto pareció motivar el ascenso en las lesiones después de 2003. Pero un tipo de lesión (la conmoción) sobresalió entre todas.

La Dra. Bárbara Pena es directora de investigación del departamento de emergencias del Hospital Pediátrico Nicklaus, en Miami.

Ese aumento de las conmociones no sorprende a Pena, que dijo que en su sala de emergencias ven niños con lesiones en la cabeza todos los días.

"Creo que hace años no había tanta preocupación cuando un niño se caía o se golpeaba la cabeza", comentó Pena. "Pero ahora, los padres son mucho más propensos a traer a sus hijos".

También es habitual, dijo, ver a niños pequeños con lesiones relacionadas con productos para bebés.

En este estudio, los cargadores de bebés fueron el producto que más habitualmente estaba involucrado: conformaron más de la mitad de las lesiones entre los bebés menores de 6 meses.

Con frecuencia los bebés se lesionaron cuando el adulto que usaba el cargador se tropezó y se cayó.

Las cunas y los cochecitos para bebés también estuvieron involucrados habitualmente. Las cunas pueden suponer un riesgo de quedar atrapados o de asfixia, según Mehan, especialmente si los padres usan un colchón que no está diseñado para la cuna o si ponen sábanas, "protectores acolchados" u otros objetos blandos con su bebé.

Con los cochecitos, los niños pequeños pueden hacerse daño si el cochecito se vuelca o se va rodando solo, por ejemplo.

Los padres y otros adultos pueden tomar medidas para prevenir estos contratiempos, dijo Pena.

"Asegúrese que está usando estos productos con cuidado, y use todas las medidas de seguridad el 100 por ciento de las veces", dijo.

En los cochecitos de bebé, indicó Pena, a los padres con frecuencia les gusta colgar los bolsos en los mangos. Ese peso extra puede hacer que el cochecito vuelque.

Mehan indicó los cuatro puntos básicos que los padres deberían tener en cuenta:
Investigación: Antes de comprar un producto para bebés, investigue un poco usando un "recurso fiable", como la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics) o el CPSC.
Retiradas del mercado: Compruebe periódicamente si se ha retirado del mercado algún producto para bebés, a través del sitio web federal Recalls.gov. Los padres también puede inscribirse para recibir alertas por correo electrónico, dijo Mehan.
Regístrese: Los productos incluyen formularios que permiten a los consumidores registrarse con el fabricante. Si se ha retirado el producto del mercado, la compañía puede contactar con usted.
Lea el manual: Tómese un tiempo, dijo Mehan, para asegurarse de que sabe usar el producto y todas las medidas de seguridad.

Con respecto a las cunas, Mehan también aconsejó que se compre una hecha después de 2011, porque cumplirá con los estándares de seguridad más recientes.

Indicó que muchos padres compran o toman prestados productos para bebés usados. "Si hace eso, asegúrese de inspeccionarlos con cuidado, y busque cualquier pieza rota, alguna parte que falte o algún trozo de pintura que se haya caído".

Fuente: www.nlm.nih.gov

Pocos médicos militares están bien entrenados en la atención de las personas transgénero

Muchos se sienten incapaces de recetar la terapia hormonal cruzada a los pacientes elegibles


Las personas transgénero que prestan servicio en el ejército de EE. UU. podrían tener dificultades para encontrar un médico que conozca sus necesidades, sugiere un nuevo estudio.

Los investigadores encuestaron a 180 médicos y otros proveedores de atención militares, y encontraron que pocos tenían un entrenamiento adecuado para recetar la terapia hormonal cruzada para la "disforia de género", unos sentimientos fuertes de identificación con el género opuesto.

El Dr. David Klein, de la Universidad de Servicios Uniformados de Ciencias de la Salud en Bethesda, Maryland, dirigió el estudio. Los resultados aparecen en la edición en línea del 13 de marzo de la revista JAMA Internal Medicine.

"Dado que la educación en la atención de las personas transgénero se asoció significativamente con unas mayores probabilidades de recetar la terapia hormonal, e investigaciones anteriores muestran que la instrucción médica adicional sobre la atención de las personas transgénero contribuye a una mayor competencia, será vital aumentar el entrenamiento de los médicos militares para garantizar habilidad y sensibilidad en el tratamiento de los pacientes con [disforia de género]", escribieron Klein y sus colaboradores en un comunicado de prensa de la revista.

El año pasado, el Pentágono eliminó la prohibición de que las personas transgénero prestaran servicio abiertamente en las fuerzas armadas. De un estimado de 13,000 hombres y mujeres transgénero que prestan servicio actualmente, se cree que 200 buscarán tratamiento para la disforia de género cada año, dijeron los autores del estudio.

Para evaluar la competencia de los médicos en esa área, los investigadores encuestaron a 180 médicos y otros profesionales de la atención de la salud militares. La mayoría de los encuestados eran blancos, y alrededor de un 60 por ciento eran hombres.

Según el estudio, apenas un 5 por ciento recibieron más de tres horas de entrenamiento médico sobre la atención de las personas transgénero.

Y alrededor de tres cuartas partes no tuvieron ningún entrenamiento formal en lo absoluto en ese campo de la medicina.

Casi un 90 por ciento de los admitidos no tenían suficiente educación como para recetar terapia hormonal a las personas que quieren hacer la transición al género opuesto. Además, más o menos la mitad dijeron que no recetarían ese tratamiento aunque les enseñaran a hacerlo.

Aún así, tres cuartas partes de los proveedores de atención militares creían que podían tratar a los pacientes transgénero sin juzgarlos. Y poco más de la mitad dijeron que una mayor apertura y la exposición a los miembros del servicio abiertamente transgénero les ayudaría a sentirse más cómodos al ofrecerles atención médica.

Un mayor entrenamiento en la atención de las personas transgénero se asoció con las probabilidades de que los pacientes elegibles recibieran la terapia hormonal para la disforia de género, dijeron los autores del estudio.

Fuente: www.nlm.nih.gov

Vinculan la 'marihuana sintética' con el sexo riesgoso, la violencia y el abuso de las drogas en los adolescentes

El producto tiene efectos impredecibles y potencialmente peligrosos, advierten los médicos


Con frecuencia, la marihuana se considera una droga relativamente benigna que provoca una intoxicación por lo general suave, pero un nuevo informe del gobierno de EE. UU. muestra que las drogas llamadas marihuana sintética parecen ser muy distintas.

Los adolescentes que consumen marihuana sintética están en un mayor riesgo de conducta violenta, sexo riesgoso y abuso de otras drogas, reveló el estudio de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

La marihuana sintética (a veces llamada hierba falsa) se refiere a una variedad de drogas que se venden bajo cientos de marcas. Spice y K2 eran dos marcas comunes en el pasado. Algunas de las sustancias en la hierba falsa son similares a los de la marihuana.

Esas drogas con frecuencia se mercadean como naturales y seguras. Pero tienen efectos impredecibles, y en algunos casos potencialmente letales, según el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA) de EE. UU.

Y se han hecho populares entre los adolescentes porque son baratas y fáciles de conseguir, advierte el NIDA.

"Los hallazgos indican que es posible que los estudiantes que reportan el consumo de la marihuana sintética estén en una trayectoria de salud muy preocupante, algo que resulta en particular grave dado que el uso de la marihuana sintética es relativamente común entre los adolescentes", dijo la investigadora líder, Heather Clayton, científica sanitaria en los CDC.

Alrededor de uno de cada 10 estudiantes de secundaria ha reportado el consumo de hierba falsa, dijo.

Para el estudio, Clayton y sus colaboradores recolectaron datos de casi 16,000 estudiantes de secundaria. La información se recogió en 2015.

Se preguntó a los participantes sobre su consumo de marihuana y de marihuana sintética. También se les preguntó sobre el uso de otras drogas, la conducta violenta, la salud mental y la conducta sexual.

Los adolescentes que consumían marihuana sintética eran más propensos a resultar lesionados o a participar en conductas violentas que los que solo usaban marihuana, encontraron los investigadores. Por ejemplo, los adolescentes que consumían hierba falsa eran más propensos a portar un arma de fuego o a tener un pleito.

Esos adolescentes también eran más propensos a haber sido las víctimas de violencia de pareja sexual o física. Los adolescentes que probaron la marihuana sintética tenían un mayor riesgo de ser amenazados o lesionados con un arma en la escuela, mostraron los hallazgos.

Los estudiantes que usaban marihuana sintética también eran más propensos a haber comenzado a consumir marihuana a una edad muy temprana, antes de los 13 años, en comparación con los estudiantes que solo usaban marihuana, encontraron los investigadores.

Además, los adolecentes que consumían hierba falsa eran más propensos a haber consumido marihuana real 20 o más veces en los 30 días anteriores.

El consumo de marihuana sintética también se vinculó con unas probabilidades más altas de tener relaciones sexuales sin un preservativo u otras formas de anticoncepción, dijeron los investigadores.

El estudio no fue diseñado para probar una relación causal. Y es posible que los niños y adolescentes que ya son propensos a las conductas riesgosas (como tener relaciones sexuales sin un preservativo o portar un arma de fuego) quizá simplemente también sean más propensos a probar la hierba falsa, apuntaron los investigadores.

"Aunque el estudio no muestra que el consumo de marihuana sintética cause esas conductas riesgosas, sigue siendo importante que los profesionales de la salud y los programas escolares de prevención de las sustancias se enfoquen en estrategias que reduzcan la iniciación en el uso de la marihuana y de la marihuana sintética", planteó Clayton.

El Dr. Scott Krakower es jefe asistente de la unidad de psiquiatría del Hospital Zucker Hillside en Glen Oaks, Nueva York.

"Me preocupa que las escuelas y los proveedores no estén haciendo unas pruebas de detección de sustancias adecuadas en este grupo de edad", comentó. "Con frecuencia, esas drogas sintéticas pasan totalmente desapercibidas".

Los adolecentes con frecuencia recurren a agentes sintéticos porque son fáciles de conseguir, baratos, ofrecen emociones fuertes y son difíciles de detectar, anotó Krakower.

La marihuana sintética es ilegal. La Administración de Control de Drogas de EE. UU. la considera como una droga de calificación 1. Pero los traficantes intentan escapar de la ley al modificar continuamente la fórmula y al etiquetar el producto como "no apto para el consumo humano", dijo Krakower.

"Sacan agentes casi más rápido de lo que podemos detectarlos. Los padres deben monitorizar a sus hijos de cerca, sobre todo si su hijo ya ha comenzado a consumir marihuana", sugirió.

"Si sospechan de un consumo de sustancias y notan un cambio abrupto en los síntomas del estado de ánimo, una nueva agitación, o agresividad o paranoia, deben comunicarse con su médico de inmediato", aconsejó Krakower.

El Dr. Robert Glatter, médico de emergencias en el Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York, comentó que "los adolescentes que usan sintéticos [de las sustancias encontradas en la marihuana] básicamente están jugando a la ruleta rusa".

La hierba falsa con frecuencia se rocía con sustancias químicas peligrosas, o incluso pesticidas Esas sustancias pueden conducir a resultados impredecibles, y a veces letales, advirtió.

"Además, hay un mayor riesgo de convulsiones asociado con el consumo de cannabinoides sintéticos, lo que puede conducir a la obstrucción de las vías respiratorias, un coma y la muerte", enfatizó Glatter.

La nueva investigación se publicó en línea el 13 de marzo en la revista Pediatrics.

Fuente: www.nlm.nih.gov

Los genes más un sueño errático podrían aumentar las probabilidades de obesidad

La cantidad de sueño podría inclinar la balanza si uno está predispuesto a aumentar de peso, advierten unos investigadores


Aparece otro vínculo entre dormir mal y el exceso de peso: un nuevo estudio encuentra que las personas con una tendencia genética a la obesidad son más propensas a tener sobrepeso si tienen hábitos inusuales de sueño.

"Esos datos muestran que para las personas con un riesgo genético de obesidad alto, dormir muy poco o demasiado, tomar siestas durante el día y el trabajo en turnos parecen tener una influencia bastante sustancial sobre el peso corporal", dijo el investigador, el Dr. Jason Gill, de la Universidad de Glasgow, en Escocia.

Gill, que trabaja en el Instituto de Ciencias Cardiovasculares y Médicas de la universidad, y sus colaboradores examinaron estadísticas de casi 120,000 personas en Reino Unido.

Los investigadores dijeron que encontraron que dormir menos de 7 horas por noche o más de 9 horas por noche aumenta el riesgo de obesidad entre los que tienen una tendencia particular a la afección debido a sus genes.

Entre los que tienen una propensión genética a la obesidad, los que dormían más de 9 horas por noche tenían casi 9 libras (4 kilos) más de peso que las personas similares que dormían entre 7 y 9 horas. Por otra parte, los que dormían menos de 7 horas tenían poco más de 4 libras (1.8 kilos) más de peso que sus pares que descansaban más, mostraron los hallazgos.

Aunque el estudio no establece una relación causal directa, los investigadores encontraron que este efecto persistía independientemente de la dieta, los problemas de salud o el nivel de ingresos.

"Pero la influencia de las características adversas del sueño en el peso corporal son mucho más pequeñas en los que tienen un riesgo genético bajo; parece que a esas personas no les pasa nada por tener malos hábitos de sueño, hasta cierto punto", dijo Gill en un comunicado de prensa de la universidad.

El estudio fue publicado el 1 de marzo en la revista American Journal of Clinical Nutrition.

Fuente: www.nlm.nih.gov

lunes, 20 de marzo de 2017

La ropa de cama a prueba de ácaros podría ayudar a reducir los ataques de asma

Los niños cuyos colchones y almohadas estaban recubiertos tenían unas exacerbaciones menos graves



Los niños con asma tienen menos exacerbaciones cuando sus camas tienen fundas a pruebas de ácaros, sugiere un nuevo estudio.

Los ácaros del polvo son uno de los desencadenantes más comunes del asma.

El estudio incluyó a 284 niños en Inglaterra con asma y alergia a los ácaros del polvo. Sus colchones y almohadas se recubrieron con fundas a prueba de ácaros o con fundas placebo. Les hicieron un seguimiento durante un año.

En ese periodo, alrededor de un 29 por ciento de los niños con fundas a prueba de los ácaros tuvieron una exacerbación grave que condujo a una visita al hospital, en comparación con alrededor de un 42 por ciento de los otros niños.

Los niños con ropa de cama protectora también pasaron un intervalo mucho más largo antes de tener una exacerbación que condujera a una visita a la sala de emergencias o a una estadía en el hospital para el tratamiento con corticosteroides sistémicos.

Pero no tuvieron un riesgo significativamente más bajo de exacerbaciones tratadas fuera del hospital solo con un corticosteroide oral. Los investigadores dijeron que las fundas para la cama quizá no prevengan las exacerbaciones, sino que las hagan menos graves.

El estudio, que aparece en la edición en línea del 10 de marzo de la revista American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine, fue financiado por la The JP Moulton Charitable Foundation.

"Las exacerbaciones de asma son una de las razones más comunes de hospitalizar a niños que viven en el mundo desarrollado. Es una experiencia aterradora para los niños y sus padres, y una sola exacerbación puede multiplicar el costo anual de tratar el asma por tres", dijo la autora líder del estudio, la Dra. Clare Murray, en un comunicado de prensa de la revista.

Murray es profesora clínica principal en la Universidad de Manchester y en el Hospital Pediátrico Real de Manchester.

Las fundas para la cama a prueba de ácaros cuestan unos 200 dólares.

Murray dijo que podrían ayudar a reducir las exacerbaciones que conducen a visitas a emergencia u hospitalizaciones, sobre todo entre los niños más pequeños que solo son alérgicos a los ácaros del polvo.

Fuente: www.nlm.nih.gov