lunes, 2 de febrero de 2015

Beber a diario podría aumentar el riesgo de cirrosis hepática

Los hábitos cotidianos parecen importar más que el consumo de por vida

 


Beber a diario eleva el riesgo de cirrosis hepática relacionada con el alcohol, encontró un estudio reciente.

En general se cree que el consumo total de alcohol es el mayor factor que contribuye a la cirrosis. Pero estos nuevos hallazgos sugieren que la frecuencia con que consume ese coctel o cerveza, además del consumo reciente, tiene un rol significativo, dijeron los investigadores.

La cirrosis, una cicatrización del hígado, es la fase final de la enfermedad alcohólica del hígado, según la Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.

En los hombres, beber a diario aumentó el riesgo de cirrosis más que un consumo menos frecuente. Y el consumo reciente, no el consumo de alcohol de por vida, fue el factor predictivo más potente de cirrosis relacionada con el alcohol, informaron los investigadores en la edición en línea del 26 de enero de la revista Journal of Hepatology.

"Por primera vez, nuestro estudio apunta a una diferencia en el riesgo entre beber a diario y beber cinco o seis días a la semana en la población general de hombres, ya que los estudios anteriores se llevaron a cabo con personas que usaban mal el alcohol y con pacientes remitidos por enfermedad hepática, y comparaban el consumo diario con el 'patrón de atracones' o la bebida 'episódica'", anotó la investigadora líder, la Dra. Gro Askgaard, del Instituto Nacional de Salud Pública de la Universidad del Sur de Dinamarca.

"Dado que no se conocen los detalles de la lesión hepática inducida por el alcohol, solo podemos especular sobre el motivo de que la exposición diaria al alcohol empeore el daño hepático o inhiba la regeneración del hígado", añadió Askgaard en un comunicado de prensa de la revista.

Para el estudio, los investigadores observaron datos sobre casi 56,000 personas de 50 a 64 años de edad en Dinamarca. Los participantes rellenaron cuestionarios sobre la comida y contestaron a preguntas sobre sus hábitos de estilo de vida, que incluían la cantidad de cerveza, vino o licor destilado que bebían cada semana. También se les pidió que recordaran qué tanto bebían en promedio cuando tenían entre 20 y 59 años de edad.

Del total, 257 hombres y 85 mujeres contrajeron cirrosis, hallaron los investigadores.

Hasta un nivel moderado de consumo semanal, el vino pareció asociarse con un riesgo más bajo que la cerveza y el licor, dijeron los investigadores.

Se hallaron las mismas tendencias generales en las mujeres, pero no se pudo llegar a conclusiones firmes debido a la falta de significación estadística, apuntaron los autores del estudio.

Los expertos se alegraron del informe.

"Se trata de una contribución oportuna sobre uno de los factores de riesgo más importantes, o incluso el más importante, para la cirrosis hepática global, dado que nuestro conocimiento general sobre los patrones de bebida y la cirrosis del hígado son escasos y en parte contradictorios", comentó Jurgen Rehm, director de investigación social y epidemiológica del Centro de Adicciones y Salud Mental de Toronto.

Rehm, que no participó en el estudio, dijo que el informe "no solo amplía nuestro conocimiento, sino que también plantea preguntas para las investigaciones futuras". Pero "falta mucho para resolver la duda sobre los patrones de atracones de bebida y la mortalidad", añadió, y dijo que quizá haya diferencias genéticas u otros factores aún no descubiertos que podrían tener un rol.

 Fuente: www.nlm.nih.gov


Las transfusiones de sangre durante una cirugía cardiaca podrían aumentar el riesgo de neumonía

Pero un estudio halló que la tasa general estaba por debajo del 4 por ciento




Recibir una transfusión sanguínea durante una cirugía de derivación cardiaca podría aumentar el riesgo de neumonía de un paciente, informan unos investigadores.

"La capacidad de almacenar y hacer transfusiones de sangre es uno de los mayores logros de la medicina, pero seguimos viendo que recibir una transfusión sanguínea podría alterar la capacidad de un paciente para combatir las infecciones", dijo en un comunicado de prensa de la Sociedad de Cirujanos Torácicos (Society of Thoracic Surgeons) el Dr. James Edgerton, del Hospital del Corazón de Baylor Plano, en Texas. Edgerton no participó en el estudio.

Para realizar el estudio actual, los investigadores observaron los datos de más de 16,000 pacientes que se sometieron a una cirugía de derivación cardiaca. Las cirugías se realizaron en 33 hospitales estadounidenses entre 2011 y 2013.

Casi el 40 por ciento de los pacientes de las cirugías recibieron transfusiones de glóbulos rojos, mostraron los hallazgos. Un poco menos del 4 por ciento del grupo entero contrajo una neumonía.

Las personas a las que se dieron una o dos unidades de glóbulos rojos tenían el doble de probabilidades de contraer una neumonía que a los que no se les realizó una transfusión de sangre. Los que recibieron seis unidades o más tenían 14 veces más probabilidades de contraer una neumonía, hallaron los investigadores.

La neumonía es un riesgo conocido después de un injerto de derivación de la arteria coronaria (IDAC), y se ha mostrado que contraerla aumenta significativamente el riesgo de un paciente de enfermedad y muerte, explicó en el comunicado de prensa el líder del estudio, Donald Likosky, del Sistema de Salud de la Universidad de Michigan.

"Las investigaciones anteriores han mostrado que uno de cada 20 pacientes de IDAC contraen una infección importante, y la neumonía es el tipo de infección más habitual", señaló Likosky.

Los hallazgos serán presentados el martes en San Diego en la reunión anual de la Sociedad de Cirujanos Torácicos. Los estudios presentados en reuniones generalmente se consideran preliminares hasta que se publican en una revista revisada por profesionales.

"Los pacientes deberían recibir transfusiones de glóbulos rojos en función de la necesidad clínica", dijo Likosky. "Los equipos de cirugía podrían tener la oportunidad de reducir la necesidad de transfusiones de los pacientes, reduciendo así el riesgo de complicaciones secundarias".

Edgerton añadió que el estudio muestra "un aumento del riesgo de neumonía después de una transfusión, lo que es un descubrimiento importante dado que permite a los médicos estar alerta al inicio de la neumonía e iniciar una terapia pronto con la esperanza de reducir su duración y gravedad. También permite a los médicos iniciar terapias preventivas en los pacientes a los que se ha realizado un transfusión, lo que contribuirá a una mejor atención para nuestros pacientes".

Aunque el estudio encontró una asociación entre las transfusiones sanguíneas y la neumonía, no demostró que exista una relación causal.

 Fuente: www.nlm.nih.gov

Dormir bien en la mediana edad podría ofrecer beneficios posteriores


Un estudio reportó un mejor funcionamiento décadas más tarde



Dormir bien en la mediana edad podría ser una "inversión" que conduzca a un mejor funcionamiento mental más tarde en la vida, encuentra una revisión reciente.

Se sabe que un buen sueño mejora la memoria y el aprendizaje en las personas jóvenes y de mediana edad, pero muchas personas comienzan a tener problemas para dormir a medida que llegan a una edad más avanzada, anotaron los investigadores.

Esto plantea una "pregunta atractiva", comentó Michael Scullin, director del Laboratorio de Neurociencia del Sueño y la Cognición de la Universidad de Baylor en Waco, Texas.

"Si el sueño beneficia a la memoria y al pensamiento en los adultos jóvenes, pero cambia en cantidad y calidad con la edad, la pregunta entonces es si mejorar el sueño podría retrasar, o revertir, los cambios en la memoria y el pensamiento relacionados con la edad", comentó en un comunicado de prensa de la revista.

"Es la diferencia entre invertir por adelantado en vez de intentar compensar luego", añadió.

Scullin analizó 50 años de investigación sobre el sueño.

"Hallamos estudios que mostraban que dormir bien en la mediana edad predecía un mejor funcionamiento mental 28 años después", dijo. El equipo de Scullin definió la mediana edad como entre los 30 y los 60 años.

Aunque los investigadores encontraron una asociación entre el sueño en la mediana edad y la capacidad mental más adelante, el estudio no probó causalidad.

El artículo aparece en la edición de enero de la revista Perspectives on Psychological Science.

Las personas que viven hasta los 85 años podrían haber dormido casi 250,000 horas, o más de 10,000 días completos, señaló Scullin.

"Las personas a veces critican al sueño como 'tiempo perdido'", anotó.

Pero incluso si el vínculo entre el sueño y la memoria se debilita con la edad, "dormir bien se sigue vinculando con una mejor salud mental, una mejor salud cardiovascular y enfermedades y trastornos menos numerosos y menos graves de muchos tipos", enfatizó Scullin.

Fuente: www.nlm.nih.gov





domingo, 1 de febrero de 2015

Vinculan un trastorno hormonal femenino con varias afecciones de salud


Un estudio encontró que las mujeres con síndrome del ovario poliquístico son más propensas a ser hospitalizadas por varios motivos



Las mujeres con síndrome del ovario poliquístico (SOP) presentan un riesgo más elevado de varios problemas graves de salud, sugiere una investigación reciente.

"El SOP tiene implicaciones profundas para la salud reproductiva de las mujeres, además de su riesgo a largo plazo de enfermedades crónicas", escribió el autor del estudio, el Dr. Roger Hart, de la Universidad de Australia Occidental y de Fertility Specialists of Western Australia, ambas instituciones en Perth.

El SOP es uno de los trastornos hormonales más comunes en las mujeres de edad fértil. La afección provoca un desequilibrio hormonal que causa una variedad de síntomas, como peso excesivo, periodos irregulares, infertilidad y crecimiento excesivo del vello corporal y facial. Hasta cinco millones de mujeres estadounidenses tienen la afección, según la Oficina de Salud de las Mujeres de EE. UU.

Para el estudio actual, publicado el 27 de enero en la revista Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, los investigadores analizaron los datos de más de 2,500 mujeres australianas. Tenían a partir de los 15 años de edad, y todas habían sido diagnosticadas con SOP entre 1997 y 2011.

En comparación con las que no sufrían de la afección, las mujeres con SOP tenían un riesgo más alto de hospitalización. Las afecciones incluían las enfermedades cardiacas, la diabetes, el asma, trastornos musculoesqueléticos, trastornos mentales como la depresión, el estrés y la ansiedad, y cáncer del revestimiento del útero, según los autores del estudio.

Las mujeres con SOP también eran más propensas a presentar problemas ginecológicos. Incluían pérdidas del embarazo, embarazos ectópicos, periodos menstruales irregulares y endometriosis, halló el estudio.

"Nuestro estudio indica que las mujeres que tienen SOP sufren hasta el doble de hospitalizaciones que las mujeres sin la afección. Se deben dirigir recursos adicionales de atención sanitaria para abordar los riesgos a los que esta población se enfrenta", añadió.

"Dado que apenas el 25 por ciento de las mujeres que estudiamos tenían más de 40 años, anticipamos que la tasa de diagnóstico aumentará a medida que las mujeres envejezcan", anotó Hart.

Aunque el estudio halló una conexión entre el SOP y los problemas adicionales de salud, no probó causalidad.

 Fuente: www.nlm.nih.gov

¿El parto prematuro podría afectar a las relaciones y a la autoestima en la edad adulta?

Las personas jóvenes que nacieron de forma prematura empiezan a tener relaciones sexuales más tarde que sus iguales


Los jóvenes adultos que nacieron de forma prematura tienen menos probabilidades que sus iguales de haber mantenido relaciones íntimas, y podrían verse a sí mismos como algo menos atractivos, sugiere un nuevo estudio.

Los investigadores finlandeses hallaron que los jóvenes adultos que habían nacido solamente unas semanas antes se calificaron a sí mismos como ligeramente menos atractivos, de promedio. Y tenían menos probabilidades de haber mantenido relaciones sexuales o de vivir con su pareja que sus iguales nacidos a término.

Los hallazgos se añaden a las evidencias de que el parto prematuro puede afectar no solamente a la salud física, sino también al desarrollo social, indicaron los investigadores.

Aun así, se deben toman algunas precauciones, dijo el Dr. Edward McCabe, jefe médico de March of Dimes.

El hecho de que algunas personas pospusieran el momento de mantener relaciones sexuales no es necesariamente algo malo, indicó McCabe, que no participó en el estudio. Todo depende de las razones, apuntó.

Si está relacionado con la autoestima, entonces sería preocupante. Pero si está relacionado con la personalidad, quizá no, dijo McCabe. La investigación sugiere que, en promedio, los niños nacidos de forma prematura tienden a ser más cautos que sus iguales.

La investigadora principal del estudio, publicado en línea el 26 de enero en la revista Pediatrics, se mostró de acuerdo en que el temperamento podría ser un factor.

"Nuestros hallazgos podrían reflejar los rasgos de la personalidad de los nacidos de forma prematura, ya que estudios anteriores han hallado que los individuos nacidos de forma prematura son más cautos y toman menos riesgos", dijo la Dra. Tuija Mannisto, del Instituto Nacional para la Salud y el Bienestar, en Helsinki.

Según Mannisto, eso podría significar que se tienen menos relaciones románticas, pero las consecuencias de ello no están claras.

Otro punto clave, dijo McCabe, es que los jóvenes adultos del estudio nacieron en los años 80.

"Se trataba de otra época", dijo. "La atención médica de hoy en día en [las unidades de cuidados intensivos de recién nacidos] es muy diferente, y los resultados de los bebés prematuros son muy distintos".

Pasarán años hasta que los investigadores sepan algo sobre el desarrollo social a largo plazo de los niños prematuros de hoy en día, indicó McCabe.

"Pero creo que tendrán diferentes resultados que estos adultos jóvenes", comentó.

Y aunque los investigadores hallaron un vínculo entre nacer de forma prematura y las relaciones posteriores como adulto, no probaron que hubiera causalidad.

Los hallazgos se basan en 753 adultos finlandeses que tenían 23 años de edad de promedio. Casi la mitad habían nacido a término completo (a partir de la semana 37 de embarazo), pero un tercio de ellos habían nacido de forma prematura "tardía" (entre la semana 34 y 36) y el 20 por ciento de forma prematura "temprana" (antes de la semana 34).

En general, los dos grupos que nacieron prematuramente calificaron un poco más bajo su propio atractivo sexual. En una escala de 1 a 10, los del grupo que nacieron a término completo se dieron a sí mismos una calificación promedio de 6.9. Los de los grupos de nacimiento prematuro temprano y tardío se dieron, respectivamente, un 6.2 y un 6.5.

Según los investigadores, esta diferencia fue significativa estadísticamente hablando.

"Pero, ¿algo que sea significativo estadísticamente es necesariamente significativo en la vida real? No siempre", dijo Brandon Korman, neuropsicólogo del Hospital Pediátrico de Miami, en Florida. Korman no participó en el estudio.

Korman se mostró de acuerdo con McCabe en que tampoco está claro hasta qué punto los otros hallazgos son un problema.

Por ejemplo, aproximadamente el 71 por ciento de los adultos jóvenes nacidos a término completo dijeron que habían convivido con su pareja, frente al 55 y al 57 por ciento de los de los grupos de nacimientos prematuros.

"¿Es algo malo no haber convivido con alguien a los 23 años?", se preguntó Korman. "No lo sé".

En cuanto a la actividad sexual, el 88 por ciento de los adultos jóvenes nacidos a término dijeron que habían mantenido relaciones sexuales alguna vez. Eso en comparación con aproximadamente el 79 por ciento de los del grupo prematuro tardío y el 83 por ciento de los del grupo prematuro temprano.

No hay duda, dijo McCabe, de que los bebés muy prematuros están en riesgo de tener problemas de aprendizaje, alteraciones físicas y mentales, y problemas conductuales a largo plazo. También tienen más problemas viviendo solos y creando relaciones a medida que envejecen.

"Pero la gran mayoría de los bebés prematuros son tardíos", dijo McCabe. De modo que es importante, añadió, contar con estudios que den seguimiento a las dificultades más sutiles a las que esos niños puedan enfrentarse.

Una vez dicho esto, los estudios como este solamente pueden mostrar patrones grupales, y el promedio de un grupo no es válido para todos los individuos, indicó Korman. "Sabemos que los resultados varían en gran medida de un niño prematuro a otro", dijo.

Ninguna persona joven nacida de forma prematura debería ver esto y pensar: "No estoy bien", planteó Korman.


 Fuente: www.nlm.nih.gov

Los chicos y las chicas con problemas conductuales tienen relaciones sexuales antes

La conducta perturbadora fue predictiva a los 5 años en los chicos, y a los 10 años en las chicas


Los niños con ciertos problemas de conducta son más propensos a tener sexo a una edad temprana, revela un estudio reciente.

Se encontró que los chicos y las chicas que eran rebeldes y agresivos a una edad temprana eran más propensos a comenzar a tener relaciones sexuales antes de los 16 años, reportaron los investigadores en la edición de febrero de la revista Pediatrics.

El estudio australiano también encontró que los chicos (pero no las chicas) que tenían ansiedad o retraimiento social también tendían a comenzar las relaciones sexuales a una edad más temprana.

Esos problemas de conducta en chicos de hasta 5 años y en chicas de hasta 10 años podrían usarse para predecir con precisión una iniciación sexual temprana, señalaron los investigadores.

Esos resultados muestran que, en el caso de algunos niños, quizá los padres deban comenzar a hablar sobre el sexo a una edad más temprana, para ayudar a sus hijos a tomar las decisiones correctas, planteó la Dra. Cora Breuner, pediatra del Hospital Pediátrico de Seattle y miembro del comité de la adolescencia de la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics).

"Quizá sea antes que la edad en la que la gente se siente cómoda. Es en el kindergarten. Pero ninguna edad resulta demasiado temprana para hablar del tema", dijo Breuner, que no participó en el estudio. "Ciertos niños deberían recibir cualquier intervención necesaria para prevenir una actividad sexual temprana".

El nuevo informe se basa en un estudio a largo plazo de casi 2,900 niños australianos nacidos en 1989.

Los autores del estudio se enfocaron en las decisiones sexuales reportadas por los mismos niños. Los investigadores encontraron que para los 17 años de edad, alrededor del 45 por ciento de los chicos y el 51 por ciento de las chicas ya habían experimentado el coito sexual.

Además, uno de cada cinco chicos y una de cada cuatro chicas dijeron que habían tenido relaciones sexuales por primera vez antes de los 16 años, la mayoría a los 15, halló el estudio.

Ciertos patrones de conducta a edades anteriores, sobre todo lo que los investigadores llamaron conductas "externalizantes" o "internalizantes", parecieron indicar qué niños eran propensos a haber tenido relaciones sexuales antes de los 16 años.

Los problemas de conducta "externalizantes" incluyen acciones agresivas y delictivas, mientras que las conductas "internalizantes" incluyen la ansiedad y el retraimiento sociales.

Los chicos que se comportaban mal a los 5 y a los 8 años tenían el doble de probabilidades de mantener relaciones sexuales a una edad temprana. Las chicas que se comportaban mal a los 10 y a los 14 años tenían el doble de probabilidades, encontró el estudio.

"Los niños con trastornos patentes de la conducta, los que de verdad nos preocupan porque no van a la escuela o porque son desagradables y violentos, son los que obviamente creemos que tomarán decisiones impulsivas de las que después se arrepentirán, dado que ya tienen problemas con el control de los impulsos", comentó Breuner.

Pero los hallazgos mostraron que los chicos que mostraban señales de conducta internalizante a los 10 años presentaban dos veces y media más probabilidades de tener relaciones sexuales antes de los 16 años.

"Esos son los que de verdad me sorprendieron, los niños a los que no prestamos atención porque no provocan problemas", dijo Breuner.

Especuló que esos chicos quizá tengan sexo como forma de encajar con la mayoría.

"No saben cómo interactuar con otros niños y no saben cómo decir que no, o creen que sus compañeros solo los aceptarán si dicen que 'sí'", comentó Breuner.

Los hallazgos podrían usarse para indicar qué niños quizá presenten un riesgo más elevado de embarazo adolescente y de enfermedades de transmisión sexual porque comenzaron a tener sexo más temprano, señaló el Dr. Andrew Adesman, jefe de pediatría del desarrollo y conductual del Centro Médico Pediátrico Cohen de Nueva York, en New Hyde Park.

"La asociación notada entre los distintos problemas de la conducta y una actividad sexual temprana podría ser útil para identificar a los estudiantes de secundaria con un riesgo más alto de actividad sexual temprana, lo que en sí representa unos problemas médicos y psicosociales adicionales", dijo Adesman.

Vaughn Rickert, director de medicina adolescente de la Facultad de Medicina de la Universidad de Indiana, dijo que otros factores también podrían tener que ver con las decisiones de un niño sobre las relaciones sexuales. Incluyen si están en una familia monoparental, si hay muchos problemas domésticos en la familia, y si su familia está en desventaja económica.

Los informes de problemas de la conducta "no necesariamente explican lo que consideraría como unos factores de predicción más potentes de la actividad sexual temprana", dijo Rickert.

Rickert añadió que la definición de coito sexual temprano del estudio, a los 15 o 16 años, quizá sea demasiado estricta y contradiga al desarrollo sexual infantil normal.

"A medida que los niños crecen, se convierten en seres cada vez más sexuales, independientemente de cómo eran de más pequeños", planteó. "No es poco común ver a unos cuantos niños de 14 años que han tenido sexo, pero cuando llegan a los 15 o los 16 años, hay una proporción más alta que han tenido sexo sin consecuencias adversas".

La asociación observada en el estudio entre ciertos patrones de conducta en la niñez y una iniciación temprana al coito sexual no prueba una relación causal.


 Fuente: www.nlm.nih.gov


Los problemas de la tiroides podrían dañar la fertilidad de las mujeres

Los expertos instan a unas pruebas de rutina de la función glandular en las mujeres que tienen problemas para concebir


Un estudio reciente respalda la idea de que los trastornos de la tiroides pueden provocar unos problemas reproductivos significativos en las mujeres.

Los autores del informe creen que se debe pensar en realizar pruebas de la enfermedad tiroidea en las mujeres que tienen problemas de fertilidad y pérdidas repetitivas del embarazo temprano.

La investigación, que aparece en la edición en línea del 23 de enero de la revista The Obstetrician & Gynaecologist, encontró que el 2.3 por ciento de las mujeres con problemas de fertilidad tenían una tiroides hiperactiva (hipertiroidismo), en comparación con el 1.5 por ciento de las mujeres en la población general. La afección también se vincula con la irregularidad menstrual, apuntaron los investigadores.

"Las anomalías en la función tiroidea pueden tener un efecto adverso sobre la salud reproductiva, y resultar en unas tasas más bajas de concepción, un mayor riesgo de pérdida espontánea del embarazo, y resultados adversos del embarazo y neonatales", señaló en un comunicado de prensa de la revista la coautora del estudio, Amanda Jefferys. Jefferys es investigadora del Centro de Medicina Reproductiva de Bristol del Hospital Southmead en Bristol, Inglaterra.

Aunque el estudio no pudo probar causalidad, un experto de Estados Unidos dijo que los hallazgos no lo sorprendieron.

"Ya hace dos décadas que notamos un vínculo firme entre el hipotiroidismo y el hipertiroidismo y la infertilidad, además de resultados adversos del embarazo y neonatales", comentó el Dr. Tomer Singer, endocrinólogo reproductivo del Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York.

"Respaldo la revisión rutinaria de la población general respecto a la disfunción de la tiroides al inicio del embarazo, y sobre todo cuando se buscan tratamientos de fertilidad o se enfrentan con pérdidas espontáneas del embarazo", añadió.

La tiroides produce hormonas que tienen un rol clave en el crecimiento y el desarrollo. Según los investigadores británicos, los cambios en la función tiroidea pueden tener un efecto importante sobre la función reproductiva antes, durante y después de la concepción.

El hipotiroidismo (una tiroides poco activa) afecta a alrededor del 0.5 por ciento de las mujeres en edad fértil. En los niños y los adolescentes, la afección se asocia con un retraso para alcanzar la madurez sexual, según los investigadores.

En las mujeres adultas, el hipotiroidismo se vincula con problemas menstruales y una falta de ovulación en algunos casos, halló el nuevo estudio.

Los investigadores también anotaron que la enfermedad de la tiroides se asocia con un aumento en el riesgo de problemas durante el embarazo, como pérdida espontánea del embarazo, preeclampsia, un crecimiento fetal inadecuado, parto prematuro y mortinatos.

"Pero con una evaluación adecuada y una gestión rápida, esos riesgos se pueden reducir significativamente, añadió Jefferys, autora del estudio.

Singer se mostró de acuerdo. "La tiroides demasiado activa o poco activa son afecciones muy comunes en mujeres jóvenes por lo demás sanas, y la recomendación actual del Colegio Americano de Obstetricia y Ginecología (American College of Obstetrics and Gynecology) es comenzar la evaluación a los 35 años de edad".

Dijo que en su clínica, realiza análisis de sangre rutinarios para detectar los problemas de la tiroides "en todas las pacientes que presentan una pérdida recurrente el embarazo o infertilidad".

"Los trastornos de la tiroides pueden evitar que las pacientes ovulen, y son una de las causas principales de los problemas de irregularidad menstrual", explicó Singer. "El tratamiento es sencillo y seguro, y resulta en la reanudación del ciclo menstrual en unas semanas".

Añadió que "el tratamiento es seguro en el embarazo, y conlleva tomarse una pastilla al día, que se ajusta según el peso de la paciente y que se monitoriza mediante un análisis de sangre sencillo".

Otro experto se mostró de acuerdo en que los problemas con la tiroides con frecuencia contribuyen a causar problemas con la fertilidad femenina.

"La tiroides tanto hiperactiva como poco activa puede tener efectos significativos sobre la función reproductiva", comentó el Dr. Alan Copperman, director de la División de Endocrinología Reproductiva e Infertilidad del Hospital Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York.

"Tratar incluso la enfermedad menor puede mejorar las probabilidades de embarazo, podría reducir el riesgo de pérdida del embarazo, y podía mejorar la salud del bebé", planteó.

 Fuente: www.nlm.nih.gov