miércoles, 21 de enero de 2015

El programa Head Start podría ayudar a luchar contra la obesidad infantil

La pérdida de peso en los años preescolares se atribuye al énfasis sobre la alimentación, el ejercicio y la estructura


La preparación para la escuela no es el único beneficio que los niños pequeños pueden obtener de Head Start. Un nuevo estudio halla que los niños que participan en el programa preescolar de EE. UU. tienen un peso más sano en kindergarten que los niños de edad similar que no están en el programa.

En el primer año en Head Start, los niños obesos y con sobrepeso perdieron peso con mayor rapidez que dos grupos de comparación de niños que no estaban en el programa, hallaron los investigadores. De forma similar, los niños con un peso demasiado bajo aumentaron la masa muscular más rápidamente.

"Participar en el Head Start podría ser una estrategia efectiva y de amplio alcance para la prevención y el tratamiento de la obesidad en los niños en edad preescolar estadounidenses", dijo la investigadora principal, la Dra. Julie Lumeng, profesora asociada del Centro de Crecimiento y Desarrollo Humano de la Universidad de Michigan.

El programa Head Start, financiado por el gobierno federal, es gratis para los niños de 3 a 5 años que viven en la pobreza, y les ayuda a prepararse para el kindergarten. El programa está diseñado para crear relaciones familiares estables, mejorar el bienestar físico y emocional de los niños y desarrollar unas fuertes habilidades de aprendizaje.

Los beneficios para la salud, incluyendo la pérdida de peso, parecen ser una consecuencia del programa, dijo el Dr. David Katz, director del Centro de Investigación y Prevención de la Universidad de Yale.

"Este estudio sugiere, y esto es importante, que algunas de las mejores estrategias para controlar el peso y promover la salud podrían tener poco que ver directamente con ambas", dijo Katz, que no participó en el estudio.

Head Start podría aportar una rutina estructurada y supervisada de la que se carece en casa, sugirió Katz. "Quizá el programa fomente mejor la salud mental en los niños, lo que a su vez lleva a comer mejor", dijo.

"Independientemente de cuáles sean los mecanismos exactos, al fomentar el bienestar de un modo, tendemos a fomentarlo de otros modos, incluso sin proponérnoslo", señaló Katz. "La esencia de este estudio es la naturaleza holística de la salud social, psicológica y física".

Casi una cuarta parte de los niños con edad preescolar en Estados Unidos tienen sobrepeso u obesidad, y las tasas de obesidad de los que participan en Head Start son más altas que los estimados a nivel nacional, indicaron los autores del estudio. Dado que la obesidad en la infancia tiende a continuar hasta la adultez, a los expertos les preocupa que estos niños estén en riesgo de problemas futuros de salud.

Para realizar el estudio, el equipo de Lumeng recogió los datos de más de 43,700 niños en edad preescolar de Michigan entre 2005 y 2013. Más de 19,000 participaban en Head Start. La información del resto (5,400 de los cuales estaban en Medicaid, el programa de seguro financiado con dinero público para los pobres) provino de dos grupos de atención sanitaria primaria. No se indicó si estos niños participaban en otro programa preescolar.

Al inicio del estudio, aproximadamente un tercio de los niños que estaban en Head Start eran obesos o tenían sobrepeso, frente al 27 por ciento de los que estaban en Medicaid y menos del 20 por ciento de los niños que no estaban en Medicaid.

"Aunque los niños del grupo de Head Start empezaron el periodo de observación siendo más obesos, con el mismo sobrepeso, y con menor peso del normal que los niños de los grupos de comparación, al final del periodo de observación los niños que inicialmente estaban obesos y tenían sobrepeso de Head Start tenían notablemente menos obesidad y sobrepeso que los niños de los grupos de comparación", escribieron los autores.

Lumeng dijo que el énfasis en la buena nutrición y el ejercicio podría explicar parcialmente la ventaja percibida en Head Start.

"Los programas de Head Start deben adherirse a unas directrices dietéticas específicas", dijo. "Quizá sirvan a los niños comidas más saludables en Head Start que a los otros niños".

Además, Head Start requiere una cierta cantidad de juego activo al día, dijo Lumeng. "Así, los niños que atienden a Head Start podrían tener más oportunidades de realizar actividad física que otros", explicó.

La rutina diaria podría traducirse en menos tiempo delante de la televisión y unos horarios de sueño más regulares, señaló. "Sabemos que dormir mejor está relacionado con menos obesidad", añadió.

"[También] podría ser que cuando los niños van a Head Start, se reduce el estrés en casa y se libera tiempo y recursos en casa para dedicarlos a unos patrones de alimentación más sanos", indicó.

El informe aparece en la edición en línea del 12 de enero de la revista Pediatrics.

Fuente: www.nlm.nih.go

Más de una de cada diez personas usa aspirina diariamente de forma inadecuada

En muchos usuarios, las probabilidades de ataque cardiaco y ACV son más bajas que el riesgo de una hemorragia grave


Muchos estadounidenses probablemente estén usando una aspirina diaria de dosis baja de forma inadecuada con la esperanza de prevenir un primer ataque cardiaco o accidente cerebrovascular (ACV), sugiere un estudio reciente.

Los investigadores hallaron que de casi 69,000 adultos de EE. UU. a quienes se recetó aspirina a largo plazo, a alrededor del 12 por ciento probablemente no se le debió haber recetado.

El motivo es que sus probabilidades de sufrir un ataque cardiaco o ACV no eran suficientemente altas como para superar los riesgos del uso diario de aspirina, señaló el Dr. Ravi Hira, investigador líder del estudio y cardiólogo del Colegio Baylor de Medicina, en Houston.

Hace mucho que los expertos saben que en las personas que ya han sufrido un ataque cardiaco o ACV, una aspirina diaria de dosis baja puede reducir el riesgo de sufrir esas afecciones de nuevo.

Pero las cosas son más complejas cuando se trata de la prevención de un primer ataque cardiaco o ACV, lo que los médicos denominan "prevención primaria". En general, los beneficios de la terapia con aspirina son más pequeños, y en muchas personas quizá no justifiquen las desventajas.

"La aspirina no es un medicamento sin riesgos", advirtió Hira. Anotó que el fármaco puede provocar sangrado gastrointestinal grave, o un ACV hemorrágico (sangrado en el cerebro).

Pero las personas a veces descuentan los riesgos de sangrado, dijo Hira, en parte porque la aspirina es tan conocida y fácilmente disponible.

La idea de proteger el corazón simplemente tomando una pastilla puede resultar atractiva para algunos, dijo. "Es probable que sea más fácil tomar una pastilla que cambiar el estilo de vida", apuntó Hira.

Pero según los nuevos hallazgos, muchos estadounidenses podrían estar eligiendo la opción equivocada, informó el equipo de Hira en la edición en línea del 12 de enero de la revista Journal of the American College of Cardiology.

Los resultados se basan en los expedientes médicos de más de 68,800 pacientes de 119 consultorios de cardiología en Estados Unidos. El grupo incluía a personas con hipertensión que aún no habían contraído una enfermedad cardiaca.

En general, el equipo de Hira halló que casi el 12 por ciento de los pacientes quizá hayan recibido una receta de aspirina de forma innecesaria. Sus riesgos de problemas cardiacos no eran lo suficientemente altos como para justificar los riesgos del uso de aspirina a largo plazo.

¿Y qué es "suficientemente alto"? Para este estudio, se definió como tener una probabilidad superior al 6 por ciento de sufrir un ataque cardiaco o ACV en la próxima década.

El equipo de Hira basó esa definición en las recomendaciones de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association) y del Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE. UU.

Ambos grupos afirman que los médicos deben tomar en cuenta los factores de riesgo de problemas cardiovasculares de los pacientes (como la edad, la diabetes, la hipertensión, el colesterol alto y el tabaquismo) y sopesarlos con respecto al riesgo de sangrado.

Las personas con antecedentes de úlcera estomacal, por ejemplo, tienen hasta tres veces más riesgo de sangrado gastrointestinal que las personas que nunca han sufrido de una úlcera, según el grupo de trabajo.

"Con frecuencia, el riesgo de sangrado es más alto que el riesgo de ataque cardiaco o ACV", señaló el Dr. Valentín Fuster, cardiólogo y profesor de medicina de la Escuela de Medicina Icahn de Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York.

Fuster, que no participó en el estudio, se mostró de acuerdo en que la tentación de tomar pastillas puede ser grande. Y aunque algunas personas necesitan medicamentos (por ejemplo, para controlar la hipertensión, la diabetes o el colesterol), las pastillas solas no son la solución, señaló Fuster.

"La respuesta es cuidarse", afirmó. "Eso significa hacer ejercicio, vigilar la dieta, no fumar".

Las mujeres y los pacientes más jóvenes eran más propensos que los hombres y los mayores a tomar la aspirina de forma inadecuada, encontró el estudio. Además, la tasa general de mal uso podría ser incluso más alta que lo anotado, dado que muchas personas toman aspirina a diario sin la recomendación de un médico, apuntaron los investigadores.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. opinó hace poco sobre el tema, y desaconsejó que las personas tomaran aspirinas para prevenir un primer ataque cardiaco o accidente cerebrovascular. Pero la agencia también dijo que no puede realizar recomendaciones generales que apliquen a todos.

Hira enfatizó que lo importante es hablar con el médico antes de comenzar a tomar una aspirina de dosis baja, aunque crea que sus probabilidades de ataque cardiaco o ACV son altas.

"El médico debe evaluar no solo su riesgo de enfermedad cardiovascular, sino también su riesgo de sangrado", dijo.

Fuente: www.nlm.nih.go

lunes, 19 de enero de 2015

Muchos adolescentes creen que fumar 'ocasionalmente' es seguro

Los expertos enfatizan la necesidad de eliminar las ideas erróneas sobre el uso ocasional de cigarrillo


Aunque la gran mayoría de adolescentes estadounidenses dicen que fumar a diario de forma empedernida es un peligro mayor para la salud, muchos creen erróneamente que fumar de forma ocasional (o "leve") no es nocivo.

"Todo lo que se fuma cuenta", señaló el autor líder del estudio, Stephen Amrock, estudiante médico de pediatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York, en esa ciudad. "Fumar de forma social conlleva un precio, e incluso un cigarrillo ocasional de verdad es nocivo. Los fumadores leves e intermitentes se enfrentan a unos tremendos riesgos de salud en el futuro".

La investigación de Amrock reveló "una sorprendente laguna en el conocimiento de los adolescentes", aseguró. "Hallamos que casi todos los adolescentes dirían que fumar muchos cigarrillos es muy malo para la salud. [Pero] muchos menos saben que fumar apenas unos pocos cigarrillos al día también es muy nocivo".

Amrock y el coautor, el Dr. Michael Weitzman, discuten sus hallazgos en la edición en línea del 12 de enero de la revista Pediatrics. La investigación se basó en una encuesta realizada por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

Alrededor del 20 por ciento de los fumadores adultos presentan un patrón de tabaquismo intermitente y/o no diario. Y los estimados anteriores sugieren que entre los niños que fuman, esa cifra es de hasta un 80 por ciento, dijeron los autores del estudio.

Para comprender mejor qué opinan los adolescentes sobre fumar, se tomaron datos de la Encuesta nacional de tabaquismo juvenil de 2012, llevada a cabo por los CDC, que incluyó a casi 25,000 estudiantes de escuelas públicas y privadas desde sexto hasta décimo segundo cursos.

Los participantes calificaron el nivel de riesgo de varios tipos de conductas de fumar, como fumar "unos cuantos cigarrillos al día", fumar "cigarrillos en algunos días, pero no todos los días", y fumar "diez o más cigarrillos todos los días".

El resultado: el 88 por ciento de los adolescentes dijeron que creían que fumar a diario de forma empedernida (que se definió como fumar más de cinco cigarrillos al día) era muy nocivo. Apenas alrededor del 5 por ciento dijeron que consideraban que fumar de forma empedernida estaba libre de riesgo.

Pero unas dos terceras partes (el 64 por ciento) de los adolescentes dijeron que pensaban que fumar de forma leve (que se definió como fumar menos de cinco cigarrillos al día) era igual de peligroso, y uno de cada 10 dijo que no conllevaba ningún riesgo en lo absoluto.

De forma similar, apenas un tercio de ellos consideraba que fumar de forma "intermitente" (que se definió como fumar de forma no diaria en el mes anterior) era muy dañino, mientras que una cuarta parte dijo que fumar de forma intermitente no planteaba ningún daño en lo absoluto.

Amrock comentó que "nuestros hallazgos sugieren que los esfuerzos de salud pública han funcionado, pero que esos esfuerzos probablemente hayan sido incompletos. Décadas de trabajo antitabaco han tenido éxito al convencer a los adolescentes de que los patrones de tabaquismo empedernido son peligrosos, pero el mensaje completo no se ha recibido de forma tan amplia".

El Dr. Norman Edelman, asesor médico principal de la Asociación Americana del Pulmón (American Lung Association), se hizo eco de esa opinión.

La asociación pulmonar considera que una educación continua y una regulación más estricta son necesarias para prevenir la adicción a la nicotina, señaló Edelman.

"Tenemos que aclarar que fumar incluso de forma leve es peligroso. Pero la [asociación] hace mucho que también apoya unos impuestos muy altos sobre los cigarrillos y... prohibir la venta de cigarrillos 'sueltos', lo que algunas jurisdicciones ya prohíben".

Esas medidas ayudan a disuadir y reducen el tabaquismo leve, dijo. Pero el surgimiento de los cigarrillos electrónicos ha planteado unas nuevas inquietudes, advirtió.

"Creemos que las personas que fuman ese tipo de cigarrillos tienen las mismas probabilidades de terminar adictas a la nicotina, así que no es un tema sencillo", lamentó Edelman. "Es algo en lo que tenemos que seguir trabajando".

Fuente: www.nlm.nih.gov

Muchas personas con hepatitis C no siguen un tratamiento

Sin la atención adecuada, la infección puede llevar a una insuficiencia hepática


Muchos pacientes de hepatitis C se "pierden" en el sistema estadounidense de atención sanitaria, según un nuevo estudio.

Los investigadores observaron los datos de aproximadamente 13,600 personas de Filadelfia que dieron positivo en el virus de la hepatitis C entre enero de 2010 y diciembre de 2013. Durante ese tiempo, solamente el 27 por ciento de las personas recibieron atención médica y el 15 por ciento habían sido tratadas o estaban recibiendo tratamiento, hallaron los autores del estudio.

El estudio aparece en una edición reciente de la revista Hepatology.

"Nuestros hallazgos muestran que muchos pacientes [de hepatitis C] se pierden en cada etapa del proceso continuo de atención sanitaria, desde las pruebas hasta la confirmación de la enfermedad, la atención y el tratamiento", afirmó en un comunicado de prensa de la revista Kendra Viner, del Departamento de Salud Pública de Filadelfia.

"El hecho de que muy pocos pacientes con [el virus de la hepatitis C] lleguen a recibir tratamiento enfatiza la necesidad de crear una concienciación en los grupos que estén en riesgo sobre la importancia de las pruebas y la atención médica continua", dijo Viner. "Es fundamental que las autoridades de salud pública y los profesionales clínicos comprendan por qué se pierden pacientes en cada etapa para que se puedan realizar cambios que mejoren la atención médica".

Aproximadamente 3.2 millones de personas en Estados Unidos tienen la hepatitis C, que puede llevar a la cirrosis, al cáncer de hígado y a la insuficiencia hepática. Hasta el 70 por ciento de las personas con hepatitis C aguda no presentan síntomas y no son conscientes de que la tienen hasta años más tarde, cuando sufren daños graves en el hígado, explicaron los investigadores en el comunicado de prensa.

Los que tienen el mayor riesgo de contraer la infección de hepatitis C (y a quienes se les deberían hacer pruebas) incluyen a las personas que consumen drogas, los destinatarios de transfusiones sanguíneas, los niños nacidos de madres con infecciones crónicas y los adultos nacidos entre 1945 y 1965, según el comunicado de prensa.

Fuente: www.nlm.nih.gov

Cómo mantenerse seguro cuando hace mucho frío

La congelación y el mal funcionamiento de las estufas de las casas son solamente dos de los peligros, afirma un experto



A medida que una ola de frío hace que las temperaturas se desplomen en gran parte de Estados Unidos, un experto ofrece algunos consejos sobre cómo mantenerse caliente y seguro.

"Con el conocimiento y las precauciones adecuados, la mayor parte del dolor y del sufrimiento [relacionados con el frío] se puede prevenir", dijo el Dr. Barry Rosenthal, catedrático de medicina de emergencias del Hospital de la Universidad de Winthrop en Mineola, Nueva York, en un comunicado de prensa del hospital.

Lo más obvio: Mucha ropa, preferiblemente en capas. Vestirse con capas proporciona el mejor aislamiento para retener el calor corporal, dijo Rosenthal, y el hecho de que la capa externa sea impermeable ayuda a protegerse de los fuertes vientos. Para las manos unas manoplas, porque son las que mantienen las manos más calientes, y también es una buena idea llevar puestos un par de calcetines extra.

Los gorros y las bufandas ayudan a mantener calientes la cabeza, las orejas y el cuello, por supuesto, y todo el mundo debería llevar botas de invierno que encajen bien y aisladas de forma adecuada. Pero si las botas están demasiado apretadas, pueden limitar o cortar la circulación sanguínea en los pies y en los dedos de los pies, advirtió Rosenthal. Las botas también deberían tener un diseño en las suelas que proporcione una tracción segura en el hielo y la nieve.

También es importante beber mucho líquido cuando se está al aire libre y hace frío para evitar la deshidratación, añadió Rosenthal.

Algunas personas también son más vulnerables a las temperaturas gélidas que otras. Según Rosenthal, los que mayor riesgo tienen son las personas mayores, las que tienen diabetes, problemas cardiacos y circulatorios, y las que toman alcohol, cafeína y otras drogas que alteran la respuesta corporal al frío.

"Los niños también son un grupo de alto riesgo. Son más pequeños y por tanto pierden el calor corporal más rápidamente que los adultos", afirmó el experto. "Los niños pueden estar tan distraídos jugando al aire libre que quizá no se den cuenta de lo fríos que están", añadió.

"De modo que asegúrese de que están vestidos adecuadamente, dígales que entren en casa cuando sus guantes se mojen y si no están activos y moviéndose para mantener el calor, entonces deberían volver a entrar. Vigile a los niños. Pueden sufrir una congelación en cuestión de minutos de exposición de la piel en un día muy frío o con mucho viento".

El frío también puede conllevar peligros en interiores, debido a las estufas peligrosas de las casas.

"No use estufas de queroseno. Fácilmente pueden provocar un incendio. Y no use el horno como fuente de calor. El gas puede producir monóxido de carbono, que es mortal", dijo Rosenthal.

Además, "asegúrese de que haya un detector de monóxido de carbono en casa y un detector de humo en cada nivel de la casa", dijo. "Asegúrese de cambiar las pilas cada año (su cumpleaños es un buen momento para hacerlo)".

Fuente: www.nlm.nih.gov

domingo, 18 de enero de 2015

Un estudio vincula unos niveles bajos de vitamina D con el riesgo de nacimiento prematuro

Las mujeres con los niveles más bajos de la 'vitamina solar' son las más propensas a tener un parto temprano


Las mujeres que tienen unos niveles bajos de vitamina D durante el embarazo son más propensas a dar a luz de forma prematura, sugiere un estudio reciente.

Las mujeres con los niveles más bajos de vitamina D tenían alrededor de 1.5 veces más probabilidades de dar a luz temprano en comparación con las que tenían los niveles más elevados, hallaron los investigadores. Ese hallazgo se sostuvo incluso después de que los investigadores tomaran en cuenta otros factores vinculados con el nacimiento prematuro, como el sobrepeso y la obesidad, y fumar.

"Las madres con deficiencia de vitamina D en los primeros momentos del embarazo eran más propensas a dar a luz temprano, de forma prematura, que las mujeres que no tenían deficiencia de vitamina D", señaló la líder del estudio, Lisa Bodnar, profesora asociada de epidemiología, obstetricia y ginecología de la Universidad de Pittsburgh.

Aunque este estudio halló una asociación firme entre los niveles de vitamina D y el parto prematuro, Bodnar anotó que el estudio no se diseñó para probar que los niveles bajos de vitamina D en realidad provocaran los partos prematuros. "No podemos probar causalidad de forma absoluta", dijo.

El estudio aparece en la edición de febrero de la revista Obstetrics & Gynecology. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. financiaron la investigación.

Según el Consejo de Alimentos y Nutrición del Instituto de Medicina, las mujeres embarazadas deben ingerir 600 unidades internacionales (UI) de vitamina D al día. El cuerpo produce vitamina D naturalmente después de exponerse a la luz solar. Pocos alimentos contienen la vitamina. Pero el pescado graso, como el salmón o las sardinas, es una buena fuente. Y la vitamina D se añade a los lácteos en Estados Unidos.

La vitamina D ayuda a mantener unos huesos sanos. También ayuda a los músculos y a los nervios a funcionar de forma adecuada, según los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) de EE. UU.

El parto prematuro puede conducir a problemas que duren toda la vida en el bebé, y ese riesgo es más alto cuanto más prematuro sea el nacimiento del niño. Un bebé se considera prematuro cuando nace antes de las 37 semanas de embarazo, según March of Dimes. El nacimiento prematuro puede provocar varios problemas, por ejemplo en los pulmones, el cerebro, los ojos, el oído, y los sistemas digestivo e inmunitario, según March of Dimes.

Los estudios anteriores sobre los niveles de vitamina D y sus efectos sobre el parto prematuro han sido mixtos, explicó Bodnar. "Uno o dos grandes estudios mostraron que la deficiencia de vitamina D aumenta el riesgo", señaló. Pero los estudios más pequeños no hallaron ningún vínculo.

Los niveles de vitamina D varían según la estación, y es más probable que se den niveles bajos en invierno. Los niveles también varían dependiendo de dónde vive una persona, dijo Bodnar. Las mujeres negras son más propensas a tener deficiencias de vitamina D que otros grupos, añadió.

Para el nuevo estudio, los investigadores observaron a poco más de 2,100 mujeres que no dieron a luz temprano, y a más de 1,100 mujeres que dieron a luz de forma prematura. Todas las mujeres incluidas en la investigación dieron a luz a un solo bebé entre 1999 y 2010.

Los investigadores encontraron que a medida que los niveles de vitamina D en sangre de las mujeres bajaban, aumentaban las probabilidades de nacimiento prematuro.

Según Bodnar, no hay una definición universalmente aceptada para los niveles deficientes de vitamina D. En general, según los NIH, los niveles inferiores a 30 nmol/L (nanomoles por litro) son demasiado bajos para una buena salud, mientras que los niveles de 50 nmol/L probablemente sean suficientes para la mayoría de las personas.

En el estudio, Bodnar y sus colaboradores reunieron a las mujeres según el nivel: menos de 50 nmol/L, de 50 a 74.9 nmol/L, y a partir de 75 nmol/L. Antes de ajustar por otros riesgos de nacimiento prematuro, los investigadores hallaron que más del 11 por ciento de las madres en el grupo del nivel más bajo de vitamina D dieron a luz antes de las 37 semanas. Alrededor del 9 por ciento de las madres en el grupo medio tuvieron un parto temprano, así como el 7 por ciento de las del grupo del nivel más alto, mostraron los hallazgos.

Cuando los investigadores ajustaron los datos para tomar en cuenta otros factores de riesgo del nacimiento prematuro, observaron una asociación similar entre unos niveles más bajos de vitamina D y el nacimiento prematuro, según el estudio.

Entonces, ¿cómo podría la vitamina D ofrecer cierta protección contra el nacimiento prematuro? Posiblemente al ayudar a reducir las infecciones bacterianas en la placenta, que pueden provocar un parto prematuro, según Bodnar.

Pero advirtió que "las mujeres no deben salir corriendo a tomar complementos de vitamina D. Deben tomar una vitamina prenatal [que incluya a la D] según lo recomiende el médico".

El estudio muestra lo que los expertos denominan un vínculo "dependiente de la dosis" entre la vitamina D y el parto temprano, ya que unos niveles más bajos se vinculan con un riesgo más alto de nacimiento prematuro, comentó la Dra. Jennifer Wu, obstetra y ginecóloga del Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York.

Pero Wu señaló que se necesitan más datos. Entre las muchas preguntas que se deben responder si estudios futuros llegan a la misma conclusión se encuentra qué complementos de vitamina D podrían ser los mejores.

Fuente: www.nlm.nih.gov

La hipertensión podría aumentar el riesgo de glaucoma

Un estudio halla que el daño en los vasos sanguíneos por una presión arterial elevada aumenta las probabilidades de la enfermedad ocular


La hipertensión a largo plazo podría aumentar el riesgo de glaucoma, una enfermedad de los ojos, según un estudio reciente.

Los investigadores dijeron que sus hallazgos sugieren que los médicos deben tomar en cuenta la presión arterial de un paciente cuando gestionen el glaucoma, la segunda causa principal de ceguera en todo el mundo.

El glaucoma ocurre cuando una presión excesiva dentro del ojo hace retroceder a la sangre que intenta ingresar en el ojo. Se pensaba que dado que la hipertensión (presión arterial alta) garantiza que la sangre pueda entrar al ojo, debería contrarrestar la presión ocular alta que provoca glaucoma.

Pero este estudio de hipertensión a plazo corto (una hora) y largo (cuatro semanas) en ratas con una presión ocular elevada halló que la hipertensión a largo plazo en realidad aumenta el riesgo de glaucoma.

El estudio aparece en una edición reciente de la revista Investigative Ophthalmology & Visual Science.

"Cuando aumentamos la presión arterial... durante cuatro semanas, no obtuvimos la misma protección contra la elevación de la presión ocular que en el caso [de una hora]", señaló en un comunicado de prensa de la revista el autor del estudio, Bang Bui, del departamento de optometría y ciencias de la vista de la Universidad de Melbourne, en Australia.

"Lo que esto significa es que tener hipertensión durante más tiempo dañaba la capacidad del ojo de afrontar una presión ocular alta", explicó Bui. "Parece que la hipertensión podría dañar los vasos sanguíneos del ojo de forma que no puedan compensar los cambios en el flujo sanguíneo cuando la presión ocular aumenta".

Estos hallazgos podrían ayudar a los médicos a tratar a las personas con glaucoma. En lugar de considerar a la hipertensión como beneficiosa para los pacientes de enfermedad ocular, se debe considerar como un factor de riesgo de glaucoma, planteó Bui.

Se necesita más investigación para determinar la mejor forma de tratar la hipertensión en personas que también contraigan glaucoma, según los investigadores.

Los científicos señalan que frecuentemente la investigación con animales no produce resultados similares en humanos.

Fuente: www.nlm.nih.gov