martes, 18 de agosto de 2015

Fumar y la menopausia temprana pueden reducir la esperanza de vida

Los cigarrillos empeoran los efectos de la deficiencia de estrógeno en las mujeres que dejan de menstruar a los 40 años de edad


Fumar y la menopausia temprana son una combinación peligrosa que podría reducir la esperanza de vida, advierte un estudio sueco reciente.

Los investigadores analizaron los datos de más de 25,000 mujeres suecas a las que se dio seguimiento durante 16 años. Casi 6,000 mujeres fallecieron en ese periodo, y el equipo halló que las mujeres que empezaron la menopausia a los 40 años de edad fallecieron a una edad media que era 1.3 años más baja que la de las que empezaron la menopausia a los 60 años.

Las fumadoras actuales fallecieron a una media de edad que era 2.5 años más baja que la de las ex fumadoras y las que nunca habían fumado.

Entre las fumadoras actuales, las que entraron en la menopausia a los 40 años fallecieron a una edad media que era 2.6 años menor que la de las que entraron en la menopausia a los 60. La menopausia antes de los 40 años se considera prematura.

El estudio aparece en la edición en línea del 5 de agosto de la revista Menopause.

Fumar empeora los efectos de la deficiencia de estrógeno en las mujeres que pasan por la menopausia a una edad más temprana, explicaron los investigadores. El equipo, dirigido por Andrea Bellavia, del Instituto Karolinska de Estocolmo, también halló que era más probable que las mujeres con una menopausia más tardía no fueran fumadoras y que usaran la terapia hormonal.

Aunque el estudio no fue diseñado para demostrar causalidad, "proporciona evidencias creíbles de que las mujeres pueden trabajar de forma proactiva para retrasar la menopausia mediante varias opciones de estilo de vida, como dejar de fumar", dijo el Dr. Wulf Utian, director médico de la Sociedad Norteamericana de la Menopausia (North American Menopause Society), en un comunicado de prensa de la revista.

"El máximo beneficio para ellas es que pueden prolongar bastante su esperanza de vida", señaló.


Las pastillas anticonceptivas podrían reducir las probabilidades de cáncer de útero de las mujeres

El efecto protector parece permanecer durante décadas tras dejar de usar los anticonceptivos, encontraron los investigadores


Un estudio reciente sugiere que las pastillas anticonceptivas también podrían ayudar a proteger a las mujeres del cáncer de útero.

Tomas pastillas anticonceptivas, incluso durante solo unos años, ofrece una protección significativa a largo plazo contra el cáncer de útero, también conocido como cáncer de endometrio, dijeron los investigadores británicos. Y cuanto más tiempo toma una mujer pastillas anticonceptivas, mayor es la reducción en el riesgo de la enfermedad, concluyó el equipo, digerido por Valerie Beral, de la Universidad de Oxford.

De hecho, calcularon que durante los últimos 50 años, las pastillas anticonceptivas han prevenido 400,000 casos de cáncer de endometrio entres las mujeres de menos de 75 años en los países ricos, incluyendo unos 200,000 tan solo entre 2005 y 2014.

"El potente efecto protector de los anticonceptivos orales contra el cáncer de endometrio, que persiste décadas tras dejar de tomar la píldora, significa que las mujeres que los usan en la veintena o incluso antes seguirán beneficiándose después de los 50 años de edad, cuando el cáncer se hace más común", señaló Beral en un comunicado de prensa de la revista The Lancet Oncology. El estudio fue publicado en la revista el 4 de agosto.

Como parte de su investigación, el equipo de Beral analizó datos de 36 estudios sobre un total de más de 27,000 mujeres con cáncer uterino de todo el mundo.

Aunque el estudio no pudo probar causalidad, los resultados muestran que cada cinco años de uso de pastillas anticonceptivas redujeron las probabilidades de cáncer uterino en más o menos una cuarta parte.

En los países de altos ingresos, el uso de pastillas anticonceptivas durante diez años redujo el riesgo de contraer la enfermedad antes de los 75 años de 2.3 a 1.3 casos por cada 100 usuarias, encontró el estudio.

"Investigaciones anteriores han mostrado que la píldora también protege del cáncer de ovario", anotó Beral. "Antes, las personas se preocupaban de que la píldora pudiera provocar cáncer, pero a largo plazo la píldora reduce el riesgo de contraer cáncer".

Los niveles de la hormona estrógeno en las pastillas anticonceptivas también se han reducido sustancialmente con el paso de los años, según los autores. En la década de los 60, las pastillas contenían generalmente más del doble de la cantidad de estrógeno que las pastillas de los 80.

Aun así, la reducción en el riesgo de cáncer de útero fue al menos igual de grande en las mujeres que usaban pastillas anticonceptivas en los 80 que entre las que las usaban en los 60, mostró la investigación.

Esto sugiere que las cantidades de estrógeno en las píldoras de dosis más baja siguen siendo suficiente para reducir el riesgo de cánceres de útero, según el equipo de Beral.

También encontraron que los antecedentes reproductivos, la cantidad de grasa corporal, el uso de alcohol y tabaco o la etnia de una mujer tenían poco efecto sobre el nivel de protección que ofrecían las pastillas anticonceptivas contra el cáncer de útero.

Una experta de Estados Unidos dijo que los hallazgos deben ser una buena noticia para las mujeres.

"Uno de los aspectos más impresionantes de los estudios mostraban que la reducción en el riesgo persiste mucho tiempo después de que la paciente deje de usar la píldora, incluso hasta 30 años después", comentó la Dra. Jennifer Wu, obstetra y ginecóloga del Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York.

El estudio fue financiado por el Consejo de Investigación Médica y Cancer Research U.K.


lunes, 17 de agosto de 2015

Sazonar la comida con especias podría alargar la vida

Comer chile y otros alimentos picantes con regularidad se vinculó con un riesgo más bajo de muerte durante el periodo del estudio



A algunas personas les encanta el picante, y un estudio reciente encuentra que las personas que prefieren su comida con especias podrían también tener un riesgo más bajo de muerte prematura.

El estudio se basó en un análisis de la comida durante varios años. Encontró que los adultos que reportaban comer alimentos picantes, como chiles frescos y secos, incluso apenas tres días a la semana, eran menos propensos a morir durante el periodo del estudio que los que consumían esos alimentos menos de una vez por semana.

"El hallazgo es muy sencillo", dijo el autor líder del estudio, el Dr. Lu Qi, profesor asociado de medicina de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, en Boston. "Si come más comida picante, es mejor para su salud y reduce el riesgo de mortalidad, sobre todo el que se relaciona con el cáncer y la enfermedad cardiaca".

Pero los autores del estudio advirtieron que su investigación no pudo establecer un vínculo causal directo entre el consumo de comida picante y una mortalidad más baja. Solo pudieron encontrar una asociación entre esos factores.

Qi y sus colaboradores publicaron sus hallazgos en la edición en línea del 4 de agosto de la revistaBMJ.

Entre 2004 y 2008, los autores del estudio llevaron a cabo encuestas sobre los antecedentes de alimentación y de salud de unos 199,000 hombres y 288,000 mujeres de diez regiones distintas de China. Los participantes tenían entre 30 y 79 años de edad.

Las personas con antecedentes de cáncer, enfermedad cardiaca o accidente cerebrovascular fueron excluidas del estudio. El tiempo medio de seguimiento fue de siete años. En ese periodo, murieron más de 20,000 participantes.

El equipo no midió cuántas especias incluían exactamente los participantes en sus comidas individuales, ni qué tan "picante" era en realidad la dieta general de cada encuestado.

Pero los investigadores encontraron en general que comer alimentos frescos picantes incluso apenas una o dos veces por semana se asociaba con una reducción del 10 por ciento en el riesgo general de morir durante el estudio, en comparación con comer esos alimentos menos de una vez por semana.

Comer alimentos picantes entre tres y siete días a la semana pareció reducir la mortalidad en hasta un 14 por ciento, reportaron los autores.

Los chiles frescos, entre los alimentos picantes de uso más común, se vincularon específicamente con un riesgo más bajo de morir como resultado de cáncer, enfermedad cardiaca y diabetes tipo 2.

Esos hallazgos se mantuvieron en ambos sexos, incluso tras tomar en cuenta las diferencias en la edad, el nivel educativo, los patrones de sedentarismo y el estado civil. Dicho esto, se encontró que el efecto protector de las especias era incluso mayor entre los que no tomaban alcohol, encontró el estudio.

Qi anotó que la investigación actual solo buscaba identificar el impacto asociado de las dietas con especias, no decodificar la forma exacta en que las especias podrían ofrecer una protección contra la enfermedad y la muerte.

Pero apuntó a investigaciones anteriores en animales, que dijo que sugirieron que los componentes que se encuentran en las especias frescas ayudan a mejorar los niveles de colesterol, a mantener un contenido bacteriano saludable en los intestinos, a controlar la inflamación y a reducir el estrés oxidativo.

"Los estudios en humanos son escasos. Pero todos esos mecanismos podrían contribuir potencialmente al efecto protector que observamos, que creo que se aplicaría por igual a otras poblaciones, como los estadounidenses", explicó Qi, que también es profesor asociado de nutrición y epidemiología de la Facultad de Salud Pública T.H. Chan de la Universidad de Harvard, en Boston.

Lona Sandon, dietista registrada y profesora asistente de nutrición clínica del Centro Médico de la Universidad de Texas Southwestern, en Dallas, no se mostró renuente a acoger la promesa saludable de los chiles y otras especias similares. Ofreció un simple consejo: "a comer".

"Sabemos que las especias son ricas en potentes antioxidantes que podrían proteger del cáncer y la enfermedad cardiaca", "Las especias se han usado durante años en las prácticas de medicina tradicional para curar o tratar una variedad de enfermedades".

Y, añadió, "se sabe que la capsaicina de los pimientos ayuda a combatir la inflamación. Los pimientos son también una buena fuente de vitamina C, un agente anticancerígeno potencial conocido".

Investigaciones anteriores también han sugerido que otras especias, como el curry y el ajo, protegen del cáncer y son beneficiosas en la lucha por reducir el colesterol y la presión arterial, apuntó Sandon.

Pero a pesar de las indicaciones de un "elemento subyacente protector", también advirtió que "muchos de estos estudios no tienen la potencia suficiente como para probar causalidad".

Sin embargo, Sandon anotó que las especias ofrecen sabor, no añaden calorías y no son peligrosas. "Y si ofrecen un beneficio añadido para la salud, mejor todavía", dijo.



La FDA aprueba la primera pastilla fabricada con impresión 3D

Spritam, un antiepiléptico, podría ser uno de muchos fármacos personalizados que usarán esa tecnología en el futuro




La era de la impresión tridimensional (3D) llegó a la industria farmacéutica: el lunes, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. aprobó la primera pastilla fabricada con esa tecnología.

La agencia aprobó el medicamento recetado Spritam (levetiracetam) como pastilla impresa en 3D, para que ciertos niños y adultos epilépticos la tomen junto con otros anticonvulsivos.

Según un comunicado de prensa de Aprecia Pharmaceuticals, con sede en Ohio, el fármaco se fabrica usando un método de impresión 3D llamado Tecnología ZipDose, que produce una pastilla porosa que se disuelve rápidamente al sorber un líquido.

La impresión 3D ya se usa para fabricar dispositivos médicos, pero Spritam es el primer fármaco impreso en 3D en ser aprobado para la venta en Estados Unidos. Se espera que esté disponible a principios del próximo año.

Los expertos afirman que la impresión 3D de pastillas podría inaugurar una época en que se puedan solicitar fármacos personalizados según las necesidades específicas del paciente, en lugar del método de "un producto para todos".

"Durante los últimos 50 años, hemos producido las pastillas en fábricas y las hemos enviado a los hospitales, y por primera vez este proceso significa que podemos producir las pastillas mucho más cerca del paciente", explicó en una entrevista de BBC News el Dr. Mohamed Albed Alhnan, profesor de farmacéutica de la Universidad de Lancashire Central, en Reino Unido.

Al hacer ajustes leves en el software antes de imprimir, los hospitales podrían adaptar la dosis para los pacientes individuales, dijo. Sin la impresión 3D, esas medicinas personalizadas serían extremadamente caras.

En ensayos clínicos de Spritam, los efectos secundarios más comunes incluyeron somnolencia, debilidad, mareos e infección. En los niños, otros efectos secundarios comunes incluyeron cansancio, conducta agresiva, congestión nasal, irritabilidad y falta de apetito.

Casi tres millones de estadounidenses han sido diagnosticados con epilepsia, incluyendo a 460,000 niños.



¿La paternidad en la juventud aumenta las probabilidades de morir en la mediana edad?

Los hombres que se convirtieron en padres en la veintena eran más propensos a morir cuando tenían de 45 a 54 años de edad, encuentra un estudio finlandés


Un nuevo estudio informa que los hombres finlandeses que se convirtieron en padres antes de los 25 años eran más propensos a morir en la mediana edad. Los hallazgos plantean preguntas sobre si el estrés de una paternidad temprana tuvo un impacto particularmente potente sobre esos hombres.

Los hombres más jóvenes eran menos propensos a haber planificado tener hijos y tuvieron que convertirse rápidamente en el sostén económico de sus nuevas familias, comentó el autor líder del estudio, Elina Einio, investigador postdoctoral de la Universidad de Helsinki, en Finlandia. "Asumir de repente el rol combinado de padre y sostén de la familia podría haber provocado un estrés psicológico y económico considerable para un hombre joven que no estaba preparado para ese nuevo papel", dijo.

Los investigadores deseaban comprender mejor el motivo de que otros estudios hayan mostrado patrones similares. Usando datos del censo, sacaron una muestra del 10 por ciento de los hombres finlandeses nacidos entre 1940 y 1950. Se siguió a los que habían tenido al menos un hijo entre los 45 y los 54 años de edad. Entonces, los investigadores limitaron el estudio a más de 11,700 hermanos.

Al reducir el estudio incluso más, a 1,124 hermanos, los investigadores encontraron que los hombres que tuvieron su primer hijo antes de los 22 años eran un 73 por ciento más propensos a morir entre los 45 y los 54 años de edad que sus hermanos que se habían convertido por primera vez en padres a los 25 o 26 años de edad. Y los que se convirtieron en papás cuando tenían de 22 a 24 años presentaban un 63 por ciento más de probabilidades de morir en la mediana edad.

En general, el cinco por ciento de los padres (o uno de cada 20) murieron entre los 45 y los 54 años de edad. Las causas más comunes de muerte fueron la enfermedad cardiaca (un 21 por ciento) y enfermedades relacionadas con el alcohol, como la intoxicación con alcohol (el 16 por ciento).

Esa tasa de mortalidad parece alta, pero Einio dijo que la esperanza de vida finlandesa es "bastante promedio en los países de altos ingresos". En cuanto al hecho de que los hombres nacieran durante y justo después de la segunda guerra mundial, una época particularmente traumática en Finlandia, Einio dijo que los efectos de la guerra se habían desvanecido en gran medida en el momento en que esos hombres tuvieron hijos.

"Creemos que nuestros resultados se pueden generalizar con bastante seguridad a los hombres nacidos en la década de los 40 y la década de los 50 en otros países occidentales", comentó Einio. "Para esos hombres, el matrimonio era relativamente universal, y la falta de hijos relativamente poco común".

Emily Grundy, profesora de demografía de la Escuela de Economía y Ciencias Políticas de Londres, en Inglaterra, revisó el estudio, y se mostró de acuerdo con Einio en que el estrés podría ser un factor. Trabajar horas adicionales en lugar de recibir entrenamiento puede provocar estrés, dijo, y añadió que los hombres más jóvenes quizá sean menos capaces de manejar las presiones de la paternidad.

Oystein Kravdal, profesor de demografía de la Universidad de Oslo, en Noruega, también revisó los hallazgos y citó otra posibilidad, una que los investigadores intentaron tomar en cuenta. "El hermano que tiene un hijo pronto podría tener otras actitudes, recursos y rasgos de personalidad que el que tiene un primer hijo más tarde, y esos factores también podrían influir sobre la mortalidad". Esos factores podrían tener un impacto más grande que el estrés, dijo Kravdal.

¿Qué significan esos hallazgos para los hombres nacidos después de 1950? Einio advirtió que los hallazgos del estudio quizá no apliquen, porque la paternidad a una edad más avanzada y permanecer soltero se ha hecho más común. Además, los investigadores solo encontraron una asociación, no un vínculo causal, entre la edad de la paternidad y la edad de la muerte.

Sea cual sea el caso, "es importante que los hombres jóvenes esperen hasta que estén seguros de estar listos para las responsabilidades de la paternidad", enfatizó Einio. "Algunos hombres jóvenes pueden ser bastante maduros a una edad temprana, y otros no. Se debe respaldar la elección de los hombres jóvenes que decidan tener hijos".

El estudio aparece en la edición del 3 de agosto de la revista Journal of Epidemiology & Community Health.


Los científicos descubren cómo la grasa 'mala' se puede convertir en grasa 'buena'

Un estrés intenso, como el provocado por unas quemaduras graves, desencadenaron el cambio, pero los medicamentos podrían imitar el efecto


La grasa blanca malsana se puede convertir en grasa marrón que quema calorías, informan unos investigadores.

Encontrar una forma de quemar calorías sin tener que aumentar los niveles de actividad física podría resultar esencial en la lucha contra la obesidad y los problemas de salud que provoca, según los investigadores de la Rama Médica de la Universidad de Texas, en Galveston.

Estudios anteriores han mostrado que cuando la grasa marrón se "activa" en las personas, aumenta el metabolismo y reduce los niveles de azúcar en sangre.

Este estudio encontró que la grasa blanca de las personas se puede convertir en grasa marrón, pero solo tras un estrés grave y prolongado que provoque la liberación de adrenalina. En específico, el cambio de grasa blanca a marrón se encontró en pacientes que sufrieron quemaduras graves en más o menos la mitad del cuerpo.

El estudio aparece en la edición del 4 de agosto de la revista Cell Metabolism.

"Nuestro estudio ofrece una prueba de que el concepto de hacer que la grasa blanca se convierta en marrón es posible en los humanos. El próximo paso es identificar los mecanismos subyacentes de este efecto y desarrollar medicamentos que imiten el efecto inducido por las quemaduras", planteó el autor del estudio, Labros Sidossis, profesor de medicina interna de la Rama Médica de la Universidad de Texas, en un comunicado de prensa de la universidad.

Más evidencias de que los hijos de padres gais están bien adaptados

Los estudios muestran que los niños criados por 2 mamás o por 2 papás se consideran a sí mismos 'distintos', pero el estigma se está reduciendo

 www.nlm.nih.gov

Poco después de que la Corte Suprema de EE. UU. legalizara en todo el país el matrimonio homosexual, las nuevas investigaciones sugieren que los niños criados por padres gais están bien adaptados y son resilientes.

Los cuatro estudios nuevos, que se presentarán a finales de esta semana en la reunión de la Asociación Americana de Psicología (American Psychological Association) en Toronto, se proponían evaluar la salud psicológica y sociológica de los niños criados por parejas del mismo sexo.

Un estudio examinó la experiencia de 49 jóvenes preadolescentes adoptados por dos papás o por dos mamás. La edad promedio de los niños era de 8 años.

Dirigidos por Rachel Farr, investigadora y profesora asistente de psicología en la Universidad de Massachusetts, en Amherst, los investigadores entrevistaron tanto a los hijos como a los padres. Casi el 80 por ciento de los chicos y las chicas dijeron que se sentían "distintos" de los otros niños debido al estatus de sus padres, según el estudio.

Pero menos del 60 por ciento sentían que les habían estigmatizado debido a su estructura familiar homosexual. Y el 70 por ciento parecieron reaccionar ante la adversidad con resiliencia, demostrando una actitud optimista con respecto a su familia, hallaron los investigadores.

"Sentirse diferente y sufrir algunas dificultades con los compañeros no impactó necesariamente de forma negativa a los niños", dijo Farr. "Más bien, la mayoría de los niños describieron a sus familias con unos sentimientos muy positivos, y contaban con modos de afrontar a los compañeros que parecían confundidos o se mostraban negativos sobre el hecho de tener dos mamás o dos papás".

Añadió que los resultados "podrían ser importantes para los padres y profesores a fin de promover el sentimiento positivo de la identidad de sí mismos de los niños y sus familias mediante charlas de respaldo sobre la diversidad familiar en casa y en la escuela".

Un segundo estudio comparó las tasas de ansiedad y/o depresión en los jóvenes de 3 a 10 años de edad criados por 68 parejas de hombres gais con las de jóvenes criados por 68 padres heterosexuales.

El equipo, dirigido por Robert-Jay Green, profesor jubilado de psicología clínica en la Escuela de Psicología Profesional de California, en San Francisco, halló que todos los niños estaban sanos psicológicamente.

Aunque ambos grupos de padres eran parecidos en la mayoría de las medidas socioeconómicas, las hijas criadas por dos papás gais experimentaban menos ansiedad y depresión en general que las hijas criadas por una madre y un padre, hallaron los investigadores.

Un tercer estudio, dirigido por Henny Bos, profesora asistente en ciencias de la conducta y sociales en la Universidad de Ámsterdam en Holanda, halló que los adolescentes de 17 años criados en casas sin un modelo de rol masculino no estaban desadaptados y parecían realizar conductas apropiadas de su género.

El equipo de Bos comparó a 38 adolescentes criados por familias con dos mamás que incluían un modelo de rol masculino con 40 adolescentes criados por parejas lesbianas sin una presencia masculina. Ambos grupos mostraron unas manifestaciones parecidas de los roles de género femeninos o masculinos esperados.

Un cuarto estudio se propuso comparar las experiencias de los padres homosexuales y de los padres heterosexuales a medida que interactuaban con los maestros de kindergarten en Estados Unidos. El estudio, dirigido por Abbie Goldberg de la Universidad de Clark, en Worcester, Massachusetts, contó con 30 parejas gais, 40 parejas lesbianas y 45 parejas heterosexuales que estaban criando a hijos adoptados.

Aproximadamente 9 de cada 10 parejas homosexuales dijeron que habían hablado de su estatus familiar con el personal de la escuela. Y tres cuartas partes de ellos dijeron que su estatus no implicó una "dificultad importante" al interactuar con la escuela de su hijo.

Goldberg, profesora asociada de psicología, dijo que los hallazgos eran sorprendentes en cuanto a que se reportaron "unos niveles más altos de divulgación sobre la sexualidad y unos niveles más bajos de percepción del estigma" que en estudios anteriores.

Ese hallazgo "probablemente refleje el paso del tiempo y un aumento de la aceptación de las familias LGB [de lesbianas, gais y bisexuales]", dijo.

Sin embargo, Goldberg indicó que "los casos de estigma por la adopción que se reportaron eran inquietantes, y sugieren que muchos educadores necesitan entrenamiento con respecto a las familias adoptivas".